Ojalá la situación se vuelva a repetir en futuras ocasiones y contando también con más nombres, pero lo cierto es que el próximo 28 en la gala de entrega de los Goya se va a vivir una situación inédita para la interpretación con sello alavés. Patricia López Arnaiz y Susana Abaitua están nominadas en la categoría de mejor actriz gracias a sus trabajos en Los domingos (Alauda Ruiz de Azúa) y Un fantasma en la batalla (Agustín Díaz Yanes), respectivamente

Para López Arnaiz no es su primera nominación, ni mucho menos. De hecho, ella ya tiene un cabezón gracias a su papel en Ane, un reconocimiento que le fue otorgado a distancia puesto que la suya fue la gala de la pandemia. Para Abaitua, esta es la primera vez que puede conseguir la más importante distinción de la Academia de Cine, más allá de que en su trayectoria ya figuren premios destacados por su labor ante las cámaras.

Las posibilidades

Junto a ellas, en esta misma categoría se encuentran Ángela Cervantes (La furia), Antonia Zegers (Los Tortuga) y Nora Navas (Mi amiga Eva). Sobre el papel, todas las apuestas indican que es Patricia López Arnaiz la gran favorita. De hecho, hasta llegar a los Goya, su trabajo en Los domingos –la película con más nominaciones de esta edición– le ha valido ya volver a ganar tanto el Forqué como el Feroz.

Entre otras cosas, ambas comparten la influencia que Iker Ortiz de Zárate y Ortzai tuvo en el inicio de sus respectivas carreras

La gasteiztarra, que el próximo 15 de abril cumplirá 45 años, se ha convertido en una referencia interpretativa indiscutible en los últimos años. Sin salir de los Goya, cabe recordar sus nominaciones por 20.000 especies de abejas –que tenía que haber ganado– y por Los destellos. La de Los domingos es su cuarta posibilidad de hacerse con el galardón para llevarlo a su casa, ubicada en un pequeño pueblo de Álava. Lo consiga o no, en realidad, López Arnaiz sigue demostrando un talento y una calidad en su labor imposible de igualar.

'Los domingos' Cedida

Más complicado parece tenerlo Abaitua, aunque en estas cosas nunca hay que descartar nada. La también intérprete vitoriana, que el pasado 5 de octubre cumplió los 35, era una de las posibles candidatas a entrar en una categoría donde se daba por seguro la presencia de Arnaiz, Cervantes y Navas. Al final, también ha conseguido estar ahí, una novedad para ella en lo que la gran pantalla se refiere, pero no así en su labor en diferentes series, donde en los últimos años ha conseguido una gran notoriedad –y unos cuantos galardones– a través de títulos como Patria, que a buen seguro guarda en su casa madrileña.

Los trabajos

En su caso, Un fantasma en la batalla, un trabajo para Netflix que cuenta la historia de Amaia, una guardia civil que permanece más de una década trabajando como agente encubierta dentro de ETA, con el objetivo de localizar los zulos que la banda terrorista tenía escondidos en el sur de Francia.

'Un fantasma en la batalla' Cedida

Son muchos los que han querido ver aquí una producción nacida siguiendo la estela del éxito de La infiltrada, que le valió el Goya a mejor actriz a su protagonista, Carolina Yuste. Es verdad que comparten esa base argumental de una mujer de las fuerzas de seguridad del Estado dentro de la organización terrorista, pero cada producción tiene su desarrollo y sello propios. Por eso Un fantasma en la batalla ha tenido tan buena acogida y desarrollo de cara al público.

Las apuestas dicen que la protagonista de ‘Los domingos’ tiene casi todas las papeletas para conseguir su segundo ‘cabezón’

En la gala de Barcelona, además de al cabezón de actriz protagonista, el filme opta a los galardones de mejor guion original para Díaz Yanes, montaje para Bernat Vilaplana (que tiene muchas papeletas para ganar), y efectos especiales para Jon Serrano, Mariano García Marty y Laura Pedro (los dos primeros compiten en la misma categoría pero por su labor en Gaua, del vitoriano Paul Urkijo).

En lo que respecta a Los domingos, la cinta ha arrasado desde su estreno en el Zinemaldia, donde ganó la Concha de Oro. Hacer la lista de reconocimientos obtenidos hasta ahora por el largometraje es casi imposible. Todo gracias a la historia de una chica de 17 años que se llama Ainara, una joven que cuando se supone que está tomando una decisión sobre qué carrera universitaria va a estudiar, opta por convertirse en monja de clausura.

En Barcelona, puede conseguir 13 reconocimientos en otras tantas categorías, incluyendo la de mejor película, mejor dirección para Alauda Ruiz de Azúa –que también compite en guion original–, y mejor actor protagonista para el vallisoletano, aunque vecino gasteiztarra desde hace años, Miguel Garcés. Es la gran favorita, sin duda, aunque eso nunca es garantía de nada en estos premios. Por de pronto, los datos oficiales dice que, pase lo que pase el día 28, hasta el pasado enero, el filme había conseguido más de 650.000 espectadores en las salas de cine, obteniendo más de cuatro millones de euros.

Desde Gasteiz

Lo que tenga que pasar en la categoría de actriz protagonista ya se sabrá, pero lo cierto es que el mero hecho de contar con dos intérpretes de Vitoria nominadas es algo a destacar. Dos mujeres, por cierto, que tienen más cosas en común que el hecho de haber nacido en una ciudad concreta, entre otras cuestiones.

No es una casualidad el hecho de decir que el motor que a ambas les llevó a apostar por el trabajo de la interpretación tiene el mismo nombre y apellido: Iker Ortiz de Zárate. El trabajo con el fundador y director de Ortzai marcó a las dos y así se lo han agradecido de manera pública en más de una ocasión. También comparten que a pesar de su actual éxito en el audiovisual, ambas están apostando por volver al teatro. Y, por supuesto, les une que por delante todavía tienen una carrera que será larga y llena de papeles para recordar.