La plaza de Los Fueros ha acogido esta mañana una nueva concentración para mostrar el rechazo al macroproyecto Zierbena Solar, promovido por Solaria, por parte de las comunidades afectadas y de diversos agentes sociales de Álava que defienden el territorio.

Según han explicado en comparecencia pública, la última reformulación del proyecto afecta a 18 municipios alaveses: Aiara, Amurrio, Añana, Armiñón, Arratzua-Ubarrundia, Berantevilla, Vitoria-Gasteiz, Iruña Oka, Kuartango, Lantarón, Okondo, Ribera Alta, Ribera Baja, Urkabustaiz, Valdegovía, Zambrana, Zigoitia y Zuia.

Durante la intervención han detallado cinco motivos principales que sustentan su oposición. En primer lugar, denuncian la “fragmentación ilegal del proyecto”. Aseguran que las plantas fotovoltaicas se presentan divididas en instalaciones inferiores a 50 megavatios, “aunque en realidad conforman un único macroproyecto promovido por la misma empresa”. A su juicio, se trata de “un fraccionamiento artificial para eludir la competencia estatal y reducir las exigencias medioambientales”.

En segundo término, advierten del “grave impacto territorial, medioambiental y paisajístico” que supondría su ejecución. La implantación de las plantas y de las infraestructuras de evacuación de alta y muy alta tensión “provocaría impactos graves e irreversibles en el paisaje, la biodiversidad, la salud y el equilibrio territorial”, sostienen.

"Es necesario proteger el suelo para garantizar el futuro de la agricultura y la ganadería y mantener la vida en el entorno rural"

Asimismo, alertan de la pérdida irreversible de suelo agrícola fértil y de terrenos comunales. “El macroproyecto ocupa grandes extensiones de tierras productivas y amenaza la viabilidad del primer sector. Es necesario proteger el suelo para garantizar el futuro de la agricultura y la ganadería y mantener la vida en el entorno rural”, defienden.

Otro de los puntos señalados es el sobredimensionamiento de la red de evacuación. Según indican, por su tamaño y capacidad, esta infraestructura “responde en realidad a una red de transporte encubierta”, ya que los puntos de evacuación no se ubican en las inmediaciones de la producción, sino a gran distancia, incluso fuera del territorio.

Por último, cuestionan el retorno local de la iniciativa. Consideran que se trata de un proyecto impulsado por grandes inversores “con escasa vinculación con el territorio”, que no garantiza beneficios reales para la población y que, en cambio, podría acarrear impactos económicos negativos, como la pérdida de valor inmobiliario o de atractivo turístico.

La concentración ha contado con el respaldo de numerosas plataformas ciudadanas, asociaciones, sindicatos, ayuntamientos y juntas administrativas de distintos municipios alaveses, que han suscrito públicamente su rechazo al macroproyecto.