Los humedales son de los ecosistemas más amenazados que hay en el planeta. Vitoria tiene la suerte de tener Salburua, único y de gran valor ecológico.

Sin embargo, dentro del territorio municipal existen otros muchos lugares susceptibles de acoger nuevos humedales y la idea del Ayuntamiento aumentar su número.

Se trata de recopilar este año estos enclaves para restaurarlos allá donde haya más carencias, ya sea en Montes de Vitoria, sierras de Badaia y Arrato o en la propia Llanada.

Es una de las 124 acciones a realizar en los próximos diez años dentro de la nueva estrategia para la conservación de la biodiversidad de Gasteiz.

Los humedales siempre son beneficiosos, no solo como hábitat para la flora y fauna amenazada, ya que cumplen otras muchas funciones, como servir de bebederos, por ejemplo. Se pueden crear humedales, dispersos por todo el término municipal”, explica Luis Lobo, de la Unidad de Anillo Verde del Ayuntamiento de Gasteiz.

Rana ágil y tritón alpino

No sería la primera vez. Ya se han creado 53 humedales más pequeños, de 100-150 metros cuadrados de superficie, lo que no les resta importancia ecológica.

“Han estado ligados, sobre todo, a aumentar los hábitats de especies amenazadas, sobre todo de anfibios, como la rana ágil, una de las que más peligro corre y del tritón alpino, que solo tiene una pequeña población en el entorno del monte Pagolán, explica Lobo.

Humedal de Salburua. Alex Larretxi

Recientemente se han creado dos humedales en las campas de Olarizu, cerca de la Casa de la Dehesa para la rana ágil, otro más pequeño dentro de las huertas de Basaldea, pegando al Zadorra, donde está el vivero agrícola, al igual que dos lagunas en el meandro de Astegieta, en el río Zadorra y otras dos en Salburua, en las masas forestales restauradas.

Granja-modelo de Arkaute

En materia de humedales es fundamental también completar la conexión al saneamiento de Vitoria de las infraestructuras del entorno de Salburua que vierten las aguas al humedal, sobre todo, la que sale de la granja-modelo de Arkaute, cuya depuradora no tiene un tratamiento terciario que elimine nitratos y fosfatos. 

“Las obras están muy avanzadas y, probablemente, veamos a lo largo de este año la conexión al saneamiento urbano, va a ser un cambio importante que, sin duda, va a contribuir a mejorar la calidad del agua del sistema de Salburua. Es un paso adelante muy interesante”, aplaude.

Subraya Lobo la importancia de invertir en la conservación de la naturaleza, ya que tiene un retorno muy alto que, en ocasiones, se desconoce.

"Recientemente hemos hecho un análisis en los humedales de Salburua y la conclusión es que desde 1995 que empezó la restauración hasta la actualidad, por cada euro invertido en Salburua, el retorno es de ocho; ya me gustaría tener un fondo de inversión que rindiera así; es una barbaridad”, destaca el técnico de la unidad de Anillo Verde.

Zadorra y afluentes

Respecto a la mejora de la calidad ecológica del río Zadorra y sus afluentes, Vitoria trabaja desde hace años en el ambicioso proyecto para prevenir inundaciones.

Hasta ahora, se ha avanzado desde Eskalmendi hasta Abetxuko, más o menos, pero todavía queda mucho trabajo por realizar en la parte de Astegieta y en la salida de la autovía a Bilbao.

Meandro de Aramangelu

En este punto, el objetivo es recuperar el antiguo meandro de Aramangelu, que se cortó en su día para construir la carretera. Se trata de un brazo del río que muere contra la autovía para resurgir al otro lado del vial, pero que bajo la carretera está cegado, sin conexión.

autovia1 EFE

Precisamente es un punto cada vez más problemático como se vio en las últimas inundaciones.

“Es la parte más compleja por su elevado coste económico, pero una obra necesaria, ya que el objetivo es aumentar la capacidad del río en cuanto a caudal, reducir la energía y, al mismo tiempo, aprovechar para restaurar ecológicamente.

Es otra medida que está sobre la mesa y que habrá que intentar abordarla”, subraya Lobo.

Río Errekabarri 

Otra de las acciones que Vitoria va a adoptar para frenar la pérdida de biodiversidad pasa por derivar el río Errekabarri en el tramo embocinado en Arkaute dentro de la academia vasca de la Erzaintza.

Ahora, el río queda interrumpido, con lo que los animales que intentan ir de Salburua a Montes de Vitoria o viceversa se topan, de repente, con que el río desaparece y se ven obligados a a cruzar por encima de la carretera N-104 con el consiguiente peligro de atropello.

Paso de fauna

De hecho, “ese tramo de carretera entre Arkaute y la academia de la Ertzaintza es actualmente el punto negro de atropello del visón europeo, que es la especie más amenazada a nivel mundial y todos lo años hay accidentes con jabalíes”, subraya Lobo.

Por eso, el proyecto pasa por crear un paso de fauna en la N-104 con anchura suficiente bajo la carretera para que puedan cruzar los animales, además de recuperar las riberas y darle continuidad ecológica al arroyo Errekabarri que desde el río Alegría conecta con los Montes de Vitoria y con Salburua. 

Carretera de Arkaute. Alex Larretxi

Este corredor ecológico, que permitirá conectar los Montes de Vitoria con Salburua y con los pequeños bosques de robles que han quedado dispersos por la Llanada es, dentro del ámbito fluvial, otra acción de cierta relevancia dentro de la nueva estrategia de Vitoria para conservar la biodiversidad”, destaca Lobo.