2026. Ya conocemos los papeles de Epstein, pero no los del 3-M.
Si en algo tendríamos que poner el foco en este 50 aniversario de los sucesos del 3 de Marzo es en toda la gestión que ha hecho el Estado español de los sucesos. Han pasado 50 años desde la masacre...
¿Cómo califica esa gestión?
Es oscurantismo, falta de información y de responsabilidad a la hora de asumir lo que ocurrió.
50 aniversario
¿Cree que el Estado dará un paso adelante este año, precisamente por ser el 50 aniversario?
Esperemos que lo haga, oportunidades ha tenido muchas y seguimos viendo cómo rechaza la posibilidad de desclasificar, dar información y pedir perdón a las víctimas porque es un debe que tiene el Estado español con toda la ciudad, con la memoria y, sobre todo, con esas cinco personas asesinadas y cientos de heridas. Ahí hay que poner el foco en este 50 aniversario.
¿Qué ha programado EH Bildu para este 3-M?
Tenemos una exposición en marcha, también se va a realizar una recopilación de cómo se vivió todo el proceso desde la música y va a venir invitada la exalcaldesa de Derry, Sandra Duffy, testigo de todo el proceso del Sinn Féin. Obviamente, acudiremos a todos los actos de Martxoak 3, que es la asociación que ha mantenido viva la memoria, junto a las familias.
¿Qué avances espera de la cita?
Esperamos que se siga avanzando en el reconocimiento y se desbloquee toda esta situación que mantiene bloqueada el Estado para poder conocer qué ocurrió, que se publiquen los datos, se investigue y que se asuman todas las responsabilidades de lo sucedido el 3 de Marzo del 76 en Vitoria.
Reivindicación obrera
Prevé un 3-M de más reivindicación obrera, dada por ejemplo la situación de Tubos Reunidos.
Creo que esos valores de trabajo digno y empleo en condiciones defendidos en el 76 siguen estando muy presentes hoy en día y habría que reivindicar condiciones laborales dignas, más ante situaciones tan complicadas como las que se están viviendo en Aiaraldea. Esperamos que sea un 3-M positivo, de reivindicación pacífica y que ponga en valor esa memoria que se ha mantenido viva para seguir avanzando porque todavía queda mucho por hacer, necesitamos un espacio de memoria.
Para cuándo, con tanto vaivén...
No depende de nosotros, pero esperamos que sea inmediato.
Inmediato, inmediato...
Por eso lo digo porque han pasado 50 años.
Elecciones 2027
Y en un año, elecciones. Usted pudo ser alcaldesa y no le dejaron, eso le anima o le frena.
Ser la fuerza más votada en el Ayuntamiento es un motivo de alegría, no nos frena.
Ya, ya, no digo a EH Bildu sino a Rocío Vitero.
No frena ni mi voluntad ni mi capacidad democrática y lo he demostrado frente a quienes creían que íbamos a estar esquinados o enfadados por lo ocurrido.
Le gustaría ser de nuevo candidata a alcaldesa.
Ni yo ni EH Bildu estamos en ese momento. Las urgencias electorales de otros partidos no son las nuestras, nos queda todo un año para seguir trabajando.
Victoria de EH Bildu
Eso dice, pero la ciudadanía también merece conocer a los candidatos y candidatas, ¿no cree?
Es cierto que los procesos de EH Bildu ya han empezado, pero todavía hay mucho tiempo.
El último sociómetro municipal da la victoria a EH Bildu. Un punto a su favor, ¿no?
Las encuestas hay que tomarlas como tal, aunque no cabe duda de que, a priori, es una buena noticia, una forma de validar nuestro trabajo. Somos quienes hemos dado estabilidad a este gobierno PSE-PNV desde la oposición.
Entrada de Vox
También vaticina la entrada de Vox en el Ayuntamiento. ¿Imagina el momento?
No quiero ni imaginármelo. Será una realidad porque estamos viendo el incremento de Vox en todo el Estado. EH Bildu va a hacer frente a todas sus políticas porque no se puede negociar con alguien que no respeta los derechos humanos y defiende determinadas líneas que van en contra de los derechos de las personas. Es una mala noticia que Vox entre en el Ayuntamiento, si es que ocurre.
¿Se avecina el final de la coalición PSE-PNV?
A esa pregunta deberían responder ellos. Lo que últimamente estamos viendo son continuas desavenencias, broncas y criterios diferentes.