“Aiaraldea tiene capacidad para salir adelante. Las trabajadores hemos puesto nuestro tiempo, sudor y salud, y, a veces, hasta la vida, para construir esta comarca, tronco a tronco y tubo a tubo. Hemos salido adelante en tiempos difíciles y seguiremos avanzando también en los que vengan, estad seguras”. Es la reivindicación que ha dejado el manifiesto final de la manifestación que ha reunido esta tarde a una multitud de personas en Amurrio, convocadas por los comités de Tubos Reunidos y de Maderas de Llodio y SOS Aiaraldea.

Esta comarca está sufriendo con dureza la complicada situación de su sector industrial, que en los últimos dos años ya ha visto cierres como los de Glavista y Guardian y que ahora enfrenta el ERE planteado en Tubos Reunidos para 274 trabajadores de su planta de Amurrio y 27 de la de Trapagaran y el ERE que en octubre supuso el despido de 35 trabajadores de Maderas de Llodio, expediente este último que el Tribunal Superior vasco acaba de declarar no ajustado a derecho. Un difícil escenario al que, recordaron en su comunicado, podría sumarse Construcciones Metálicas Ayala, cuya plantilla, “en un expediente de regulación temporal de empleo, ha denunciado que está viendo la intención de cerrar la fábrica”.

La marcha ha partido a las siete de la tarde de la rotonda San José tras una pancarta con el lema Ez diegu etorkizuna, lapurtzen utziko! , seguida de otra que rezaba Tubos Reunidos en lucha. No a los despidos y una tercera en la que se podía leer Maderas de Llodio Garnica borrokan, ni despidos ni recortes, kaleratzerik ez!.

En el comunicado final, han denunciado que “están robando la riqueza producida en Aiaraldea durante décadas. Algunos han dejado nuestro futuro en manos de fondos buitres. Otros, en cambio, reparten entre los accionistas la riqueza producida por las trabajadoras y el dinero público aportado por las instituciones. Y luego vienen las deudas, los pufos y las lagrimas de cocodrilo, y el echar toda la culpa a los aranceles de Donald Trump”.

Un momento de la manifestación en Amurrio Jorge Muñoz

Una situación ante la que han reivindicado “la unión de la clase trabajadora de Aiaraldea” como “la única garantía para la defensa del empleo de la comarca”. “No vais a doblegar a esta comarca y no os vamos a dejar que nos robéis el futuro. ¡El futuro es nuestro, de las gentes que estudiamos, vivimos y trabajamos aquí!”, han concluido.

Antes, por la mañana, los trabajadores de Tubos Reunidos han protagonizado una marcha desde la planta de Amurrio hasta el Ayuntamiento del municipio, donde el comité ha mantenido un encuentro con su alcalde, Txerra Molinuevo (PNV).

Un momento de la manifestación en Amurrio Jorge Muñoz

“Fórmulas novedosas”

Ya tenemos experiencia en buscar fórmulas novedosas para sacar proyectos de país adelante y confío que así lo hagamos también con Tubos Reunidos. Pero hagámoslo con la máxima celeridad y antes de que la situación empeore aún más. Se lo debemos a las personas impactadas por el ERE, al resto de la plantilla y a Aiaraldea”, ha reclamado hoy por su parte ante el Pleno del Parlamento Vasco el consejero de Industria, Mikel Jauregi.

Jauregi ha vuelto a poner sobre la mesa la cuestión de la importante deuda financiera que afronta la compañía y ha apuntado que, tras reunirse con diferentes ministerios, “todos coincidimos en que hacen falta nuevos socios industriales” pero, para que lleguen, hay que reducir la deuda de la empresa.

Un momento de la manifestación en Amurrio Jorge Muñoz

Según los resultados provisionales de 2025 adelantados por la propia empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Tubos Reunidos cerró el ejercicio con unas pérdidas de 71,3 millones de euros, un ebitda negativo de 22,8 millones y un incremento de la deuda financiera neta hasta los 263,2 millones de los que casi la mitad proceden del préstamo de 112 millones que le concedió la SEPI en 2021 para paliar los efectos de la pandemia.

Un momento de la manifestación en Amurrio Jorge Muñoz

Jauregi, en respuesta a una pregunta del PNV sobre la viabilidad de Tubos Reunidos, ha reiterado el discurso que ha venido manteniendo desde que la empresa anunció el ERE: “Todos coincidimos en que hacen falta nuevos socios industriales, que hay que atraer y para hacer esto posible hay que reducir mucho su deuda”. “Nadie vendrá a ayudar a Tubos Reunidos hasta que encontremos una solución al problema de la deuda. Nadie compra un piso con una hipoteca cinco veces mayor que su valor”, ha subrayado, aludiendo a que el valor en bolsa de Tubos Reunidos es de unos 45 millones de euros, cinco veces menos que el importe de su deuda.

“Potencial competitivo”

Posteriormente, en respuesta a una interpelación del PP, el consejero ha admitido que Aiaraldea “está atravesando un momento difícil”, pero ha advertido de que situaciones de cierre como el de Guardia Glass o “ajustes y situaciones delicadas” como la que atraviesan Maderas de Llodio o Tubos Reunidos “no deben ser tratados con ligereza”.

Un momento de la manifestación en Amurrio Jorge Muñoz

Así, ha insistido en que esta comarca sigue siendo “profundamente industrial” con el 35,6% de su economía procedente de este sector –que da empleo a 5.500 personas– y ha defendido el “potencial competitivo” de Aiaraldea gracias a factores como “su localización estratégica o su tejido industrial, que incluye empresas tractoras y un amplio entramado de pymes”.