Hay veces en las que no hace falta recorrer muchos kilómetros para descubrir lugares que vale la pena conocer. Y es que, a poco más de una hora desde Vitoria, donde el paisaje se transforma y abundan las paredes de roca, existe un pueblo que ha sido un punto clave en la historia: frontera, reino y punto estratégico.
Hablamos de Viguera, un enlace situado en La Rioja, sobre el que la revista de viajes ha publicado un artículo digital en el que valora su historia, arquitectura, geología y naturaleza. Y todo ello, además, no muy lejos de la capital alavesa.
Un nombre con huellas antiguas
Algunos historiadores afirman que Viguera fue antaño la posible residencia de un teniente gobernador, mientras que otros defienden que en época romana fue una calzada que unía los alrededores de Logroño con Numancia, aprovechando su ubicación estratégica.
También cabe mencionar que, a finales del siglo X, Viguera se convirtió en reino gracias a que Ramiro Garcés, hijo de García Sánchez I de Pamplona, heredó sus dominios junto con los valles del Leza y el Iregua, convirtiéndose en un punto clave de la Península Ibérica.
Después del paso de otros pueblos como los visigodos y los árabes, se reconstruyó el castillo en el siglo IX. A día de hoy, todavía se conservan varias torres y otros restos, pero no deja de ser un ejemplo de su valor histórico.
Tesoro excavado en la roca
Descubrir Viguera es sumergirse en su rica arquitectura. Un buen ejemplo de ello es la Ermita de San Esteban. A pesar de que apenas cuenta con 4,5 metros de ancho por 8 de largo, destaca por su nave y ábside semicircular abovedados, junto con un iconostasio interior.
Aunque algunos expertos señalan sus orígenes en el siglo X, otros aseguran que se debe a raíces visigodas. En su interior, se puede encontrar un ciclo de pinturas murales datado del año 1200, uno de los pocos ejemplos riojanos de esa era.
Asimismo, su programa iconográfico gira en torno al Apocalipsis, uno de los pasajes más conocidos de la Biblia: se pueden apreciar el trono rodeado por los cuatro seres vivientes, el Cordero Místico y los 24 ancianos con cítaras y copas.
Naturaleza en estado puro
Más allá de su extensa historia y valor arquitectónico, Viguera también brilla por su naturaleza, con paisajes como el de Chorrón de Peña Puerta, con 60 metros de caída libre sobre pared caliza, el salto de agua más alto de la región y que llega a su plenitud en invierno y primavera.
Del mismo modo, entre las peñas se puede ver la Tinaja del Diablo. Consiste en una roca singular relacionada con leyendas oscuras, a la vez que el Barranco de los Infiernos da lugar a un laberinto de piedra digno de visitar.
¿Cómo llegar?
La mejor manera de llegar a Viguera desde Vitoria es ir por la autovía A-2124, para más adelante conectar con la AP-68 camino a Logroño. Más tarde, hay que seguir hasta la salida N-111 en sentido Soria. Siguiendo unos kilómetros hay que seguir las indicaciones hasta llegar al destino. El viaje dura, aproximadamente, una hora y 15 minutos.