Hay algunos lugares que van mucho más allá de su ubicación, historia o encanto natural. Son sitios cuyo atractivo gira en torno a motivos culturales, concretamente cinematográficos, que llaman el interés de muchos fans y que hay uno que se encuentra, además, a tan solo dos horas desde Vitoria.
Tanto es así, que la revista ‘National Geographic’ ha decidido publicar un artículo en su página web sobre este enclave. Es, por supuesto, el cementerio de Sad Hill, que ha vivido algunas de las escenas más recordadas de la historia del cine.
El nacimiento de Sad Hill
A mediados de la década de los años 60, el director italiano Sergio Leone se fijó en un valle de Burgos, situado a medio caballo entre Contreras y Santo Domingo de Silos. Un punto de la geografía castellano leonesa que ha servido para una famosa escena del filme ‘El bueno, el feo y el malo’.
Con la idea de transportar este sitio a la época de la Guerra de Secesión estadounidense, fue, curiosamente, el ejército del régimen franquista, que también trabajaba como mano de obra para producciones extranjeras, quien construyó el lugar donde se rodó parte de la película.
El resultado fue un anfiteatro simétrico con más de 5.000 tumbas, cuidando hasta el más mínimo detalle para culminar esta obra maestra del séptimo arte. Todo ello, claro, bajo la supervisión del escenógrafo Carlo Simi.
El olvido y la recuperación
Sin embargo, tras el rodaje de ‘El bueno, el feo y el malo’, nadie desmontó el decorado, por lo que la maleza y la vegetación cubrieron todo el terreno. Aun así, con el paso del tiempo, los amantes del cine western empezaron a interesarse por este sitio.
Por lo tanto, varios vecinos y cinéfilos como, por ejemplo, Joseba del Valle, Sergio García, David Alba y Diego Montero decidieron mantener y honrar el recuerdo de este paraje creando la Asociación Cultural Sad Hill.
Bajo esta iniciativa, se dedicaron a limpiar el terreno y recuperar el diseño original del cementerio, localizando cada tumba y ciudadano todos y cada uno de los matices que lo llevaron a la fama. Hoy en día, y a pesar de los años, se mantiene en perfecto estado.
Un lugar de culto para cinéfilos
Asimismo, esta asociación ha permitido que los aficionados puedan apadrinar tumbas y personalizar cruces del cementerio. Algunos de ellos, como James Hetfield, líder de Metallica, ha sido un buen representante de este lugar.
El mejor ejemplo es la conexión que siente con el tema ‘The Ecstasy of Gold’ (El éxtasis del oro), que forma parte de la banda sonora de la película y que la banda suele utilizar como introducción en sus conciertos.
Cómo llegar desde Vitoria
Lo mejor para llegar al Cementerio de Sad Hill desde Vitoria es ir en coche. El primer paso es salir desde la capital alavesa por la A-1 camino a Burgos capital. Después de unos 80 km, hay que tomar el desvío en dirección Briviesca y seguir por la N-1 hasta la BU-820, en a Salas de los Infantes.
Desde allí, hay que seguir las instrucciones hacia Contreras, donde se encuentra este sitio de interés para los amantes del séptimo arte. A pocos kilómetros, hay carteles que indican la localización del Cementerio de Sad Hill, en el valle de Mirandilla.
La ruta dura unas dos horas, a través de paisajes de montaña. Para poder ir por la zona, es recomendable llevar un calzado y ropa cómodos, porque el acceso final se realiza por un camino de tierra.