El aumento del absentismo laboral se ha convertido en los últimos días en tema de debate público Según un estudio reciente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), su incidencia creció más de un 60% entre 2017 y 2024, con un incremento de la duración media del 15%.

El impacto es especialmente visible en Euskal Herria. Nafarroa es la comunidad que registró las mayores tasas de incidencia de incapacidad temporal por contingencias comunes en 2024, con 52,2 casos por cada mil afiliaciones, según el último informe de la AIReF. Le siguen Catalunya y la CAV con 49,1 y 42,6 casos respectivamente. En la primera mitad de 2025, esa cifra experimentó un descenso del 3,7%, pasando de 299 a 288 casos, lo que supone un cambio de tendencia respecto a periodos anteriores, según el Barómetro de Absentismo del primer semestre de 2025, elaborado por Mutua Navarra. La duración media de las bajas aumentó un 3%, situándose en 31,07 días, frente a los 30,17 días registrados en 2024.

A pesar de este descenso, las bajas por contingencias comunes han crecido un 30% en los últimos años en la Comunidad Foral. El mayor aumento se ha producido en las enfermedades mentales. Con respecto a 2024, estas se han incrementado un 13%. También ha aumentado la duración de las bajas, casi un 10% en la última década.

En la CAV, la tasa de absentismo alcanzó en 2025 el 8,6%, una de las más elevadas del Estado. Además, se calcula que más de 65.000 personas faltan cada día al trabajo por encontrarse de baja médica, con una media que ronda los 22 a 25 días de baja por trabajador al año.

Un informe de LAB del año pasado señala que el 75% de las ausencias calificadas como absentismo laboral por parte de la patronal son incapacidades temporales. El 11,7% corresponde a permisos de maternidad y paternidad, y un 0,4% a horas sindicales.

En el extremo opuesto, comunidades como Andalucía (26,3), Aragón (31,2), Galicia (24,4), Principado de Asturias (25,5) y Extremadura (18,7) mantienen incidencias inferiores a la media en 2024.

En el conjunto del Estado cerca de 1,5 millones de personas no acuden cada día a su puesto de trabajo, y de ellos, 1,2 millones lo hacen bajo prescripción médica. Además, según este estudio, el gasto por este concepto se ha triplicado desde 2014, y superó en 2024 los 16.500 millones. Se trata de la segunda mayor partida de la Seguridad Social, por detrás de las pensiones.

“El absentismo laboral se ha disparado y está desangrando a muchas empresas y autónomos”

Lorenzo Amor - Pte de ATA y vicepte. de la CEOE

Causas del aumento del absentismo

  1. Salud mental. Trastornos como la ansiedad, el estrés o la depresión pueden derivar en situaciones de incapacidad temporal que impiden acudir al puesto laboral con normalidad.
  2. Envejecimiento. La prolongación de la vida laboral eleva la probabilidad de sufrir dolencias asociadas a la edad, algunas de carácter crónico, que incrementan la frecuencia de las bajas médicas y, en consecuencia, las ausencias en el empleo.
  3. Condiciones laborales. La inestabilidad de los puestos ofertados, los salarios reducidos, las jornadas extensas o los entornos poco motivadores generan fatiga y desgaste emocional. Este contexto favorece el desánimo y puede empujar a parte de la plantilla a ausentarse con mayor facilidad.

Consecuencias para las empresas

Las consecuencias no son solo sanitarias, también económicas. En la última década, el coste asociado a las bajas se ha triplicado (223%), mientras que los procesos iniciados se han duplicado (127%) muy por encima del crecimiento del empleo (28,5%). Las mutuas calculan incluso que determinados procesos traumatológicos podrían resolverse antes si tuvieran mayor capacidad de intervención, ahorrando así miles de millones.

  1. Descenso de la productividad. La falta de personal reduce la capacidad operativa y alarga los plazos de ejecución de los proyectos.
  2. Incrementos de costes. Se generan gastos adicionales debido a sustituciones, horas extraordinarias y pérdida de eficiencia.
  3. Sobrecarga de trabajo. Los trabajadores presentes tienen que asumir más funciones y pueden acabar sufriendo estrés o nuevas bajas.
  4. Peor clima laboral. La ausencia de muchos compañeros reduce la motivación y el compromiso del equipo.
  5. Riesgo de sanciones. Si el absentismo no se gestiona de forma adecuada pueden producirse problemas de carácter legal o contractual para el trabajador.

Una mujer recoge sus pertenencias del lugar donde trabaja Freepik

La patronal, preocupada

Los empresarios llevan tiempo denunciando esta situación. Según el presidente de la organización de autónomos (ATA) y vicepresidente de la CEOE, Lorenzo Amor, “el absentismo laboral se ha disparado y está desangrando a muchas empresas y autónomos”.

En la misma línea se ha manifestado Rosa Santos. La directora de empleo, estabilidad y protección social de CEOE considera que el absentismo es uno de uno de los problemas “más importantes” que hay ahora mismo en el Estado. Santos apuesta por dar más papel a las mutuas para que incluso puedan dar altas o que la Seguridad Social entre a controlar las bajas de las personas recurrentes, ya que se trata de un problema de gestión con el que no tienen por qué cargar las empresas.

Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, planteó la pasada semana la celebración de un congreso en el que todos los territorios y sectores puedan exponer y analizar este tema.

La patronal vasca también se muestra preocupada por el aumento de las bajas. La presidenta de Confebask, Tamara Yagüe reconoció hace unos días que “el absentismo está afectando seriamente a la competitividad de las empresas vascas. Junto a la falta de perfiles cualificados, es lo que más nos preocupa hoy en día. Debemos ser conscientes de que tenemos un problema que repercute en la economía y en el bienestar de todos”. Yagüe reclamó unidad para hacer frente a este problema: “Tenemos que trabajar toda la sociedad en conjunto”.

La Pequeña y Mediana Empresa de Catalunya (PIMEC), por su parte, propone que las mutuas puedan emitir bajas y altas por incapacidad temporal en contingencias comunes, una función que ahora solo ejercen en enfermedades profesionales. Según su presidente, Antoni Cañete, “tenemos un problema grave y no podemos esconderlo, hay que poner soluciones”.

La organización plantea además revisar los complementos salariales durante la baja, reforzar la atención primaria, implicar a las farmacias en procesos cortos y mejorar la salud laboral, especialmente en salud mental. Su delegado en Madrid, Ferran Bel, urge a aprobar medidas: “Nadie se puede poner de perfil”.

"No se puede culpabilizar a las personas que tienen procesos recurrentes, pensando que quien cae de baja varias veces en un año o varias veces en años sucesivos es un defraudador”

Carlos Bravo - Secretario confederal de Protección Social y Políticas Públicas de CCOO

Medidas adoptadas por las empresas

No obstante, el 52% de las empresas ha apostado por reforzar sus programas de salud mental, ergonomía, hábitos saludables y bienestar general, según la Encuesta de Gestión del Absentismo 2026, elaborada por WTW. El objetivo es reducir la incidencia y la gravedad de las bajas, Además, un 58% planea aumentar la especialización de sus equipos de RR.HH., mientras que alrededor del 50% prepara formación específica para managers sobre salud mental y políticas de ausencia laboral. Además, una de cada tres empresas tiene previsto el apoyo psicológico a los empleados durante la baja.

Quejas sindicales

Los sindicatos UGT y CCOO rechazan que exista un abuso generalizado de las prestaciones y califican de “decepcionante” el informe de la AIReF sobre las bajas laborales. “Lo que no se puede es culpabilizar a las personas que tienen procesos recurrentes, pensando que quien cae de baja varias veces en un año o varias veces en años sucesivos es un defraudador”, lamenta Carlos Bravo, secretario confederal de Protección Social y Políticas Públicas de CCOO.

Los sindicatos advierten de “serios problemas metodológicos y de enfoque”, especialmente cuando las conclusiones se basan en análisis automatizados mediante IA y cuestionan que el refuerzo de los controles, por sí solo, permita reducir el número y la duración de las bajas.

A su juicio, centrar el análisis en la evolución del gasto impide entender la incapacidad temporal como un mecanismo de protección de la salud y de sustitución de rentas. Por ello, defienden que las medidas más eficaces para reducir las bajas laborales pasan por reforzar la atención sanitaria pública y los recursos del Sistema Nacional de Salud.

Una mujer se derrumba sobre su mesa de trabajo fruto del estrés. Freepik

Malestar entre los médicos

Algunos sectores responsabilizan a los profesionales de Atención Primaria del aumento del aumento del número de bajas, lo que ha generado malestar en el colectivo. La doctora Pilar Niño, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y miembro del Grupo de Trabajo de Salud Laboral de SEMERGEN, asegura que “se están confundiendo totalmente el absentismo laboral y la incapacidad temporal por enfermedad” y que esa lectura “no es positiva para los médicos”, porque desplaza el foco de las causas reales de este problema.

Niño defiende que los facultativos “no son los responsables en absoluto” del incremento de las bajas, que están influenciadas por factores demográficos como el envejecimiento de la población trabajadora y el aumento de los trastornos de salud mental, además de situaciones de vida como duelo, separación o problemas económicos. También señala que muchos procesos se prolongan por la sobrecarga del sistema sanitario, las listas de espera y la falta de continuidad asistencial, que dificultan la comunicación médico-paciente.

Frente a las críticas, recuerda que la incapacidad temporal responde siempre a un criterio clínico y no administrativo, y que patologías como la depresión no tienen plazos cerrados de recuperación. Advierte del impacto social y económico del aumento de las bajas: “Si no se remedia, esto tendrá un impacto en el PIB y en la presión sobre la Seguridad Social”.

Por ello, reclama medidas urgentes: reforzar la atención primaria, reducir la burocracia, unificar criterios para acortar los procesos sin perjudicar la salud, introducir la autojustificación en bajas cortas y mejorar la coordinación de la incapacidad temporal para evitar que “se convierta en una lista de espera encubierta”.

¿Cómo reducir el absentismo?

  1. Buen ambiente. Fomentar la comunicación interna, reconocer el trabajo realizado y ofrecer condiciones dignas contribuye a disminuir la insatisfacción y el estrés.
  2. Bienestar. Promover hábitos saludables o facilitar apoyo especializado en salud mental ayuda a cuidar el equilibrio emocional de la plantilla y prevenir enfermedades.
  3. Conciliación. La flexibilidad horaria y el teletrabajo, cuando son viables, favorecen la conciliación entre vida personal y profesional. Esta adaptación reduce el agotamiento y limita la aparición de ausencias prolongadas.
  4. Motivación. Ofrecer incentivos económicos o de otro tipo puede ayudar a que los empleados acudan al trabajo.

“Los médicos de atención primaria no somos responsables del aumento de las bajas laborales”

Pilar Niño - Miembro de SEMERGEN

Observatorio Estatal de la Incapacidad Temporal

En medio de este intenso debate, el Gobierno español ha decidido poner en marcha un Observatorio Estatal de la Incapacidad Temporal. Su misión será analizar de forma sistemática la evolución de las bajas, detectar riesgos, evaluar medidas y proponer políticas basadas en evidencias científicas, con participación de diferentes ministerios, agentes sociales y el sistema sanitario.

La iniciativa busca mejorar tanto la salud de los trabajadores como la gestión de una prestación compleja en la que intervienen múltiples actores. Entre las medidas en estudio figura la reincorporación progresiva tras enfermedades graves o una mayor coordinación con las comunidades autónomas.

Pilar Niño pone en duda la medida señalando que sus expectativas son “muy discutibles”, lo que genera una gran incertidumbre sobre su utilidad real y su eficacia. La especialista en Medicina Familiar y Comunitaria insiste en la defensa de la Atención Primaria como punto de entrada al sistema y reforzar ese hecho con medidas multidisciplinares