En el Compay Guitar Café de la calle Reyes de Navarra

Doble propósito

El fotógrafo Unai Endemaño pone fin a la gira estatal de la muestra 'Rock and Roses' este mes en el Compay

20.08.2020 | 22:48
Sobre estas líneas, la cantante Patricia, de Synlakross; a la izquierda, la guitarrista y fundadora de Nervosa, Prika. Son dos de las 17 imágenes de la muestra. Foto: Unai Endemaño

Vitoria – Para cualquier producto cultural, relacionado con la música rock y metal, mantenerse tres largos años en el candelero es algo así como una misión imposible, solo al alcance de grandes nombres y ni con esas. Sin embargo, el fotógrafo y crítico musical barakaldés Unai Endemaño lo ha conseguido con una exposición fotográfica que lleva por título Rock and Roses, que fue presentada en mayo de 2017 en la pequeña localidad vizcaína de Zeberio y que, este mes –tras un intenso periplo por todo el Estado, en el que ha cosechado un notable éxito de crítica y público– ha recalado en la capital alavesa por primera vez y como fin de gira.

En concreto, se encuentra a disposición del público en el Compay Guitar Café de la calle Reyes de Navarra –desde el pasado día 15 y, como poco, hasta fin de mes– con una finalidad un tanto distinta a la inicial. Y es que si bien esta muestra fue configurada "en un intento de visibilizar y dar a conocer el papel de la mujer en el mundo del rock y el metal, ámbitos en los que la presencia femenina ha sido tradicionalmente minoritaria", explica Endemaño, ahora, en esta última etapa, se ha sumado un nuevo objetivo: dar un revulsivo a los establecimientos hosteleros que la albergan, "en estos duros tiempos que vivimos", dando a la clientela habitual la posibilidad de disfrutar del arte de la fotografía mientras se toman una cerveza o lo que cada cual guste consumir.

La idea surgió en el confinamiento. "Vi cómo muchos de los templos del rock y metal de los que soy cliente iban cerrando sus persianas. Han sido largos y duros meses de los que aún hoy, con esta nueva normalidad y sus muchas limitaciones, no se han recuperado; así que se me ocurrió intentar ayudarles, de alguna manera, llevando mi exposición a sus locales, ya que no puedo montar bolos con la que está cayendo", explica Endemaño, también promotor de conciertos en salas y festivales, además de colaborador en publicaciones especializadas como Metalhammer, Ruta 66, DiabloRock o Mondo Sonoro.

Los primeros en acogerla, hasta el pasado 9 de agosto, fueron los ocho bares de rock que integran la asociación de hosteleros bilbaína A.B.R.I.R, creada para combatir juntos las consecuencias negativas que ha traído para el ocio nocturno la pandemia. "Pensaba que se iba a quedar ahí. De hecho, de las 24 fotos que la integraban (tres por local) se vendieron siete, por lo que solo me han quedado 17 para acercar a Gasteiz, atendiendo la llamada que me hicieron desde el propio Compay interesados en la muestra", apunta el autor.

Las protagonistas Todas las fotografías presentes en el bar gasteiztarra están a la venta por 15 euros. En ellas aparecen, por citar alguna, desde Patricia de Synlakross, Leire de Fear Crowd o la legendaria Marilu (la primera mujer del Estado que se subió a un escenario al frente de una banda de heavy metal y que recientemente ha regresado a los escenarios con la banda Alma Culter), hasta la guitarrista y fundadora de la banda de thrash metal brasileña Nervosa, Prika.

Tampoco faltan rockeras míticas, tales como la guitarrista Jackie Chambers de Girlschool, una banda referente por ser de las primeras formaciones femeninas en hacer heavy a finales de los 70, o la pionera del satanismo en el rock, Jinx, otra figura legendaria donde las haya que lleva pisando escenarios con la banda Coven desde los años 60 y a la que el universo metalero debe el signo de los cuernos, al ser la primera que utilizó este gesto sobre un escenario, pese a que se le atribuye a un hombre no por ello menos grande: Ronald James Padavona Dio.

En definitiva, una muestra fotográfica que ha servido de telón sobre el que reivindicar a las mujeres como parte protagonista indiscutible de la escena metalera contemporánea, a lo largo de tres años por gran parte de la península, y que ahora, en su fin de gira, llega a Gasteiz para echar un cable a otros indispensables en la vida de cualquier rockero: sus bares.