Arriola muestra la riqueza micológica de Amurrio a través de 567 especies

La pandemia no ha impedido celebrar la famosa exposición, pero sí el servicio presencial de asesoramiento

03.11.2020 | 01:11
Ejemplares de setas Amaita Muscaria en una edición anterior del Mikoturismo Eguna

amurrio – Los portavoces de la sociedad micológica Arriola de Amurrio estan contentos, y no era para menos. De hecho, pese a las limitaciones de movimiento que ha traído la lucha contra la pandemia, con la imposibilidad de salir del municipio, lograron acercar el domingo a la cancha del frontón municipal una heterogénea muestra de 567 especies de setas y hongos. Es decir, un completo catálogo de la riqueza micológica de Amurrio y su entorno, que el público pudo disfrutar con todas las normativas sanitarias para evitar contagios de coronavirus cumplidas a rajatabla.

El logro supuso poner un auténtico broche de oro a la décimo séptima edición del Mikoturismo Egunak que ha estado acogiendo el municipio desde el pasado 17 de octubre, aunque con peros. Y es que "si la muestra hubiera sido la semana pasada hubiera sido mucho más impactante, ya que muchas especies están deslavadas, porque con el exceso de agua de las lluvias caídas, justo cuando estaban saliendo, pierden los colores. Con todo, creo que estamos ante la muestra más variopinta de todas las que llevamos. Se puede decir que hay de todo, pese a que no hemos podido salir de Amurrio y su entorno, como años anteriores, para hacer la recolección", explicó a DNA Fernando Egiluz, presidente de Arriola.

De igual forma, la pandemia ha afectado al programa previsto ya que, la clasificación de especies del sábado a la tarde, "tuvo que hacerse a puerta cerrada, en lugar de dejar a la gente que entre a hacer sus consultas o acercarnos sus propias cosechas", lamentó.

Las más raras Quien no faltó a esta cita es el micólogo experto, Alberto Villanueva Zarama. "Es nuestro asesor principal y gracias a él tenemos en la muestra ejemplares realmente extraños que ninguno de nosotros nos atrevemos a coger", apuntó Egiluz, en referencia la Favolaschia Calocera. Una seta de muy pequeñas dimensiones, sin valor culinario y originaria de Madagascar que "ha llegado a Euskadi a través de las plantas exóticas de los jardines. Hace unos años era muy raro verla, pero hoy día esta colonizando los robledales costeros. Pero encontrarla en Amurrio y justo ahora, ha sido un golpe de suerte. Es muy poco común y desconocida", informó.

Por su parte, la más curiosa para los visitantes resultó ser la Ciboria Bastchiana. No en vano, se trata de una especie tan pequeña que llegó adherida a unas bellotas y había que contemplarla con lupa. Por lo demás, la muestra albergó ejemplares de todos los tipos de familias micológicas que pueden encontrarse en los diversos hábitats del Alto Nervión, tanto montes y bosques, como praderas. Así no faltaron, por citar alguna, lactarius, amanitas o boletus y, dentro de esta última, los denominados cuatro ases de la baraja: los hongos edulis, pinícola, reticulatus y aereus, muy apreciados en gastronomía, junto con morchelas, lengua de vaca, galampernas, níscalos o cantharellus, por lo que respecta a especies comestibles.

No obstante, en la exposición primaban las tarjetas amarillas y rojas, que son las que utilizan los de Arriola para señalar las especies sin valor culinario, no comestibles e incluso tóxicas y mortales, tales como la Amanita phalloides. "Es normal. En el monte lo que más abunda son las setas venenosas o no comestibles. Por ello, ante la menor duda, lo mejor es dejarlas en el monte y, en caso de cogerlas, preguntar a los expertos antes de cocinarlas e ingerirlas, para no tener que lamentar males mayores", recalcaron.

Asesoramiento telefónico Por eso, ellos mismos ponen en marcha cada año su servicio de información en torno a la micología. "Este año las consultas presenciales de los martes en nuestra sede, las hemos tenido que suspender por lo del Covid-19, pero quien quiera solventar dudas en torno a especies puede pedir nuestro teléfono en la Casa de Cultura que le atenderemos encantados", apostilló Egiluz.

En donde no ha habido temor a las especies de hongos venenosos es en las barras de los bares de Amurrio. Y es que un total de diez establecimientos han estado compitiendo durante los últimos tres fines de semana por lograr los 200 euros del mejor pintxo micológico por elección del jurado o los 150 euros que se llevará la mejor creación según el paladar vecinal. Se trata del Alanbike, Albizabal, Atxubi, Batzoki, El Crucero, El Rinconcito, Guk, Taberna Frontón, Txitibita y Txoko Gorri. Los ganadores se darán a conocer esta semana, una vez culmine el recuento de la votación popular.