A más de 50 kilómetros de Vitoria, concretamente al norte de Álava, existe un lugar que tiene todos los ingredientes para visitar: alma rural, cultura, historia y arquitectura. Una buena prueba de que la belleza no siempre está en las grandes ciudades, y de que hay lugares que saben guardar su esencia a pesar del paso del tiempo.
Hablamos de Artziniega, una localidad a la que ‘National Geographic’, la famosa revista de viajes y naturaleza, ha dedicado un artículo en su página web, en donde repasa todos y cada uno de los secretos que guarda.
La encina que guarda la memoria
Artziniega es un pueblo situado al norte del territorio, dentro de la Cuadrilla de Aiala y con una población de 1868 habitantes a datos del año 2025. Colinda con los municipios de Valle de Mena (Burgos), Gordexola (Bizkaia) y Aiala.
El símbolo más importante de este lugar es su encina centenaria que descansa junto al Santuario de Nuestra Señora de la Encina. Bajo su copa, se reunía la Junta de Ordunte para tomar decisiones comunales en el pasado.
Y así ocurrió hasta bien entrado el siglo XX, siendo un punto de referencia para el pago de tributos e impuestos relacionados con la ganadería, que todos los meses de septiembre acudía al ferial de la Encina.
Así las cosas, este árbol es quien le aporta identidad y nombre a este municipio. Tal es su importancia que no aparece solo en el escudo local: también es una especie catalogada como singular por el Gobierno Vasco.
Un santuario de sobria elegancia
El santuario que le da nombre a Artziniega es una construcción gótica de finales del siglo XV y declarado monumento histórico-artístico. En su estructura, posee una cúpula octogonal de pizarra y una torre de altura contenida.
Asimismo, muy cerca podemos encontrar el casco antiguo del pueblo, declarado Conjunto Monumental Histórico en 1995. Fue creado por Alfonso X el Sabio en el siglo XIII y consta de tres calles paralelas, unidas por cantones en rampa o escalera.
Por otro lado, tenemos la torre de los Ortiz de Molinillo, la de Artziniega, la Casa de Aranguren o el convento de las Madres Agustinas del siglo XVI, ejemplo de la riqueza arquitectónica de esta localidad alavesa.
Dado que la villa no fue tan relevante a nivel económico y político, buena parte del casco antiguo empezó a desarrollar palacios y fachadas blasonadas a partir del siglo XVIII. De hecho, a día de hoy se pueden contar hasta más de cuarenta escudos heráldicos.
Tradición, arte y vida cotidiana
Artziniega ha sabido conservar en perfecto estado su historia, gracias a espacios como su Museo Etnográfico. Creado en 1977, conserva miles y miles de piezas, llegando a ser un referente para dar a conocer el estilo de vida tradicional de la villa.
Por otra parte, el escultor Xabier Santxotena eligió este pueblo alavés para repartir algunas de sus obras por sus calles. Según el propio Jorge Oteiza, este ha llegado a ser “el más poderoso de los escultores vascos” por su estilo artístico.
¿Cómo llegar desde Vitoria?
Para llegar a Artziniega desde Vitoria, el trayecto en coche dura unos 50 minutos. El primer paso es tomar la N-622 desde la capital alavesa en dirección Bilbao y más tarde incorporarse a la A-2625 camino a Amurrio. Para llegar al destino, basta con seguir las indicaciones locales.