El Deportivo Alavés quiere reforzarse en este mercado de invierno con un extremo izquierdo y, entre las distintas opciones que baraja el club, el favorito es Kevin Zenón. Según ha podido confirmar este periódico, los babazorros han encarrilado su cesión y, si nada se tuerce, podría convertirse pronto en la primera incorporación invernal. Sus derechos son de Boca Juniors, que planea introducir una opción de compra en el acuerdo.
Zenón, de 24 años, tiene la doble nacionalidad argentina y siria y ha jugado casi 200 partidos como profesional, la mayoría con el Atlético Unión de Santa Fe. De ahí pasó a Boca en 2024 por un traspaso de 3,5 millones de dólares, una suma importante que los Xeneize aceptaron pagar dado su potencial. Cabe mencionar, en este sentido, que defendió a la selección albiceleste en categorías inferiores.
Ahora bien, esta no es la primera tentativa del Alavés por el extremo argentino. Su nombre ya estuvo sobre la mesa en verano –el latinoamericano es un mercado que gusta mucho a Sergio Fernández– y tampoco el club babazorro es el único que ha mostrado interés por sus servicios. El Levante, rival directo de los albiazules, preguntó por él hace poco y también tiene cartel en Italia y Alemania.
Zenón, según lo definen desde Argentina, es un futbolista que destaca por su polivalencia –puede jugar tanto de extremo como de carrilero, incluso por dentro– y habilidad con el balón. Combina con facilidad, no se deja intimidar en el uno contra uno y tiene buen pie para poner centros o buscar portería. No es, eso sí, un extremo vertical como Abde Rebbach o Carlos Vicente.
Cabe mencionar que el futbolista de Goya, una ciudad a las orillas del río Paraná, no pasa por su mejor momento. Y es eso, seguramente, lo que le ha puesto al alcance del Alavés. Cuando fichó por Boca y jugó sus primeros partidos, en la Bombonera esperaban hacer un negocio millonario con él. Su rendimiento, sin embargo, fue de más a menos y sus palabras en verano, pidiendo salir, tampoco ayudaron.
UNA POSICIÓN SIN DUEÑO
La apuesta del Alavés por Kevin Zenón tiene como claro objetivo reforzar un puesto como el extremo izquierdo que viene ocasionando excesivos quebraderos de cabeza en los últimos tiempos y donde ningún futbolista se ha asentado con puño de hierro.
Sin ir más lejos, esta campaña se han alternado Abde Rebbach y Carles Aleñá, pero ninguno está proporcionando la capacidad de desequilibrio que desea Coudet para dicha demarcación. A ello se suma que un lateral de largo recorrido como Yusi tampoco ha brindado la profundidad ideal cuando ha recibido la alternativa por parte del entrenador argentino.
En el caso de Aleña, queda claro que no se siente especialmente cómodo en ese flanco izquierdo al no contar con las virtudes específicas que requiere un futbolista en dicho lugar, mientras que Abde no está consiguiendo derribar la puerta pese a gozar de la continuidad que tanto deseaba. Es por ello que el Alavés suspira por un futbolista de mayor punch que permita ser un foco de peligro constante en los partidos y también surta de balones a unos delanteros, en ocasiones, bastante desasistidos.
Sergio Fernández ya quiso dar mordiente a dicha posición en su día con el aterrizaje de Tomás Conechny, pero el argentino pasó con más pena que gloria durante la pasada campaña por Vitoria y en verano fue traspasado al Racing Club de Avellaneda permitiendo así al Alavés recuperar la inversión efectuada en el verano de 2024.