El Deportivo Alavés ha conocido este miércoles a su rival en los octavos de final de la Copa del Rey. Tras superar al Sevilla hace ya tres semanas, los babazorros han sido emparejados con el Rayo Vallecano, que superó al Granada pocas horas antes, en el sorteo celebrado en Las Rozas. Durante el mismo, al salir la bola albiazul en primer lugar, también se ha decidido que esta eliminatoria se disputará en Mendizorroza.

La cita, salvo inesperado cambio de fechas por parte de LALIGA, debería disputarse el miércoles 14 o jueves 15 de enero, entre los compromisos del Glorioso con el Villarreal y el Atlético de Madrid en La Cerámica y el Metropolitano, respectivamente. Al jugar el domingo los vallecanos ante el Mallorca, no tendría sentido que la RFEF programara la contienda el martes.

Habrá que ver si, en este nuevo compromiso copero, Eduardo Coudet opta por dar una oportunidad a sus futbolistas menos habituales o si, de nuevo, prefiere alinear un once casi titular. Esto último, frente al Sevilla, le dio al Alavés el pase a estos octavos, pero también le pasó factura a nivel físico: Jonny llegó muy justo al derbi contra Osasuna y Lucas Boyé no solo se perdió ese duelo, sino que tampoco pudo ser titular ante el Real Oviedo.

El debate en este sorteo ha vuelto a ser el favoritismo hacia los cuatro clubes que participan en la Supercopa, la cual arranca esta noche en Yeda (Arabia Saudita). Por si entrar en la ronda anterior y enfrentarse obligatoriamente a los rivales de la categoría más baja no era ventaja suficiente; Real Madrid, Barcelona, Atlético y Athletic han vuelto a disponer de bolas preferenciales en su segunda eliminatoria, que es la cuarta para el Glorioso y el resto.

Es por esto último que no son pocos los profesionales –las palabras de Eder Sarabia fueron las más virales hace unas semanas– y muchos más los aficionados que piden un cambio de formato de cara a la siguiente edición. Una que siga premiando a los clubes modestos, cuyo presupuesto aumenta con creces gracias a su presencia en la Copa, pero que no favorezca tanto a los participantes de la Supercopa.

Que al Alavés le haya tocado un rival de su misma categoría era lo esperado. Siendo cuatro de los cinco supervivientes de Segunda División para el Madrid (Albacete), Barcelona (Racing de Santander), Atlético (Deportivo) y Athletic (Cultural Leonesa), solo restaba uno para el resto de integrantes de la élite. Y este, el Burgos, ha sido para el Valencia.

PRECEDENTES

La de la próxima semana será la primera vez que el Alavés y el Rayo se vean las caras en la Copa. En el pasado lo han hecho en Primera, Segunda e, incluso, la UEFA, en unos cuartos de final históricos para el fútbol español y, sobre todo, para el club babazorro, que se llevó la eliminatoria tras ganar 3-0 en Mendizorroza y caer 2-1 en Vallecas.

Ambas escuadras, por supuesto, se conocen más que de sobra. Se enfrentaron hace unos meses, a finales de octubre, en tierras madrileñas y fueron los franjirrojos quienes se llevaron los tres puntos entonces. No merecieron perder los albiazules, pero una mala defensa en el epílogo, aprovechada por Alemão, les hizo volver de vacío a Vitoria-Gasteiz.