El emblemático edificio de la calle San Prudencio, inaugurado originalmente en 1918, encara una fase decisiva en sus obras de modernización. La alcaldesa de Vitoria-Gasteiz, Maider Etxebarria, ha visitado este miércoles los trabajos de rehabilitación de un espacio que, pese a su profunda reforma, busca preservar su esencia de teatro a la italiana mientras se adapta a las exigencias técnicas y de accesibilidad del siglo XXI.
La regidora socialista ha compartido su visita a las entrañas del centenario espacio artístico a través de un video en sus redes sociales.
Uno de los cambios más significativos de la intervención se localiza bajo las tablas. Actualmente, se trabaja en la construcción de un nuevo foso para músicos y diversos espacios técnicos que optimizarán la acústica y la logística de las representaciones.
Esta zona es clave para que el teatro pueda albergar espectáculos de mayor envergadura y complejidad técnica.
"El teatro mantendrá su esencia, pero será más eficiente, seguro y adaptado a las necesidades actuales", ha destacado la alcaldesa durante su visita
La transformación también alcanza la zona de artistas. Los camerinos están siendo adaptados para ofrecer mejores condiciones de confort, mientras que los accesos técnicos se modernizan para agilizar el trabajo diario de las compañías y profesionales que recalan en la capital alavesa.
Accesibilidad y polivalencia
En el patio de luces, la imagen es de cambio absoluto. Sin rastro de las antiguas butacas, la nueva sala empieza a configurarse con el objetivo de ser más cómoda, espaciosa y accesible para todo el público. Por su parte, los palcos conservarán su estética clásica, aunque integrando las normativas vigentes de seguridad.
"Hoy lo vemos vacío, pero el Teatro Principal de Vitoria-Gasteiz volverá a llenarse de cultura, de vida y de aplausos", ha señalado Etxebarria
Otra de las grandes novedades reside en el ambigú. Este espacio se renueva por completo para transformarse en una gran sala multiusos y de prensa, dotando al edificio de una versatilidad de la que carecía hasta la fecha.
A pesar de que este miércoles el silencio domina el patio de butacas, el proyecto avanza para que este inmueble con más de un siglo de historia recupere su posición como el principal motor cultural de la ciudad.