Las personas mayores de 65 años se han convertido en uno de los principales objetivos de la delincuencia, tanto en la calle como a través de Internet. Los datos de la Ertzaintza señalan que a lo largo de 2025 se registraron en el País Vasco 11.976 victimizaciones de personas de esa franja de edad, de las cuales 6.312 correspondieron a Bizkaia, 3.676 a Gipuzkoa y 1.988 a Álava. Y solo en enero y febrero de 2026 ya se han contabilizado 1.920 casos en Euskadi.

Según los datos del Departamento vasco de Seguridad, los delitos contra el patrimonio y el orden socioeconómico concentran la mayoría de las victimizaciones, con 10.505 registros en 2025. Los hurtos, con 3.335 casos, y las estafas, con 3.641, son los más frecuentes. A estos se suman 236 victimizaciones por lesiones, 221 por malos tratos en el ámbito familiar y 216 por amenazas. En los dos primeros meses de 2026, la misma tipología lidera los datos: 530 hurtos y 627 estafas entre enero y febrero.

Ante este escenario, la Policía Local de Vitoria-Gasteiz lleva tiempo impartiendo talleres formativos dirigidos a personas mayores, orientados a prevenir robos, timos y estafas. Las sesiones se realizan a demanda, generalmente son los centros Bizan quienes las solicitan y también atienden peticiones de otras asociaciones y centros de atención diurna. En lo que va de año, los agentes han estado presentes en los Bizan de Coronación, Arana, El Pilar y Ariznabarra, además de en dos centros de día.

Recomendaciones

En esas sesiones, los agentes trasladan un conjunto de consejos prácticos adaptados a las situaciones de riesgo más habituales. Por ejemplo, en la calle y en el transporte público, la primera recomendación es mantenerse alerta y llamar al 092 ante cualquier sospecha. Conviene evitar zonas poco transitadas o mal iluminadas y extremar la precaución en aglomeraciones, donde los carteristas aprovechan el descuido. Llevar el bolso cerrado y cruzado por delante, y no guardar la cartera en el bolsillo trasero del pantalón, son medidas sencillas pero eficaces. Respecto a las joyas, lo más prudente es mantener la discreción ya que exhibirlas en público puede llamar la atención de quienes buscan una víctima fácil.

Uno de los avisos que los agentes recalcan especialmente es el de no aceptar ayuda de desconocidos. Dejar que alguien desconocido entre en el portal con el pretexto de ayudar a llevar la compra o a sostener la puerta, o aceptar un abrazo de un extraño, son situaciones que conviene rechazar con firmeza.

En los cajeros automáticos, se aconseja optar por cajeros interiores, preferiblemente en horario comercial, y no retirar cantidades grandes de dinero. Si se lleva una cantidad considerable encima, es recomendable ir en compañía. Además, nunca debe apuntarse el PIN de la tarjeta, y mucho menos en la propia tarjeta o en papeles guardados cerca de ella, algo que, según advierten los agentes, ocurre con cierta frecuencia entre las personas mayores.

Personas mayores en Vitoria Pilar Barco

En el domicilio, cuantos más obstáculos se pongan a un posible intruso, mejor. Es decir, una puerta blindada, cerrojos y cadena son los básicos. Cerrar siempre con llave, incluso cuando se está en casa, evita la técnica del resbalón, por la que los ladrones entran aprovechando puertas apenas entornadas. Las personas mayores que viven solas harían bien en no guardar grandes sumas de dinero en casa; si se hace, conviene elegir escondites creativos e inesperados. Si se sale de vacaciones, solo deben saberlo personas de confianza, que además puedan recoger la correspondencia del buzón; bajar las persianas del todo, en cambio, es una señal inequívoca de ausencia. Por último, los agentes recomiendan hacer un inventario, incluso fotográfico, de los objetos de valor del hogar: facilita enormemente la denuncia en caso de robo.

Ante llamadas a la puerta, la norma es no abrir a desconocidos. Si es necesario atender, hacerlo a través de la puerta o con la cadena de seguridad puesta. Las compañías de gas, electricidad o calderas siempre conciertan una cita previa por teléfono antes de acudir: cualquier visita no anunciada de un supuesto revisor o instalador debe hacernos desconfiar.

Cómo protegerse en internet

Las estafas telefónicas e informáticas merecen una mención aparte, dado que su incidencia no deja de crecer. El año pasado, la Policía Local de Vitoria-Gasteiz instruyó 260 atestados por estafas informáticas y otros 178 por estafas convencionales.

La recomendación principal es clara: ningún banco, compañía de servicios ni administración pública solicitará por teléfono datos personales, bancarios o contraseñas, puesto que ya los tiene. Si alguien los pide, es motivo inmediato de alarma. Lo mismo aplica a correos electrónicos o mensajes de WhatsApp que, aunque imiten a la perfección la apariencia de una entidad conocida, soliciten datos o inviten a clicar en un enlace: son la puerta de entrada de los ciberdelincuentes para sustraer claves bancarias y otros datos sensibles.

También hay que desconfiar de los mensajes que generan urgencia artificial: multas que supuestamente se multiplican si no se pagan en 24 horas, avisos de envíos retenidos o alertas de seguridad perentorias. La DGT, el Ayuntamiento y cualquier organismo oficial no actúan de esa manera. Finalmente, mantener el teléfono móvil actualizado garantiza que estén activos los filtros, cortafuegos y antivirus más recientes, una barrera técnica que no debe descuidarse.