Todo ha cambiado de la noche a la mañana en los últimos días respecto a la actualidad que rodea al Deportivo Alavés. Esta semana ha sido una completa montaña rusa de emociones con las noticias que se han ido sucediendo una tras otra en las últimas horas.

Este periodo de tanto movimiento comenzó con la importantísima victoria del domingo ante el Real Betis para salir del descenso del domingo pasado (2-1). Una alegría que no duró mucho con la salida de Carlos Vicente a Birmingham.

Durante la semana llegaron diferentes novedades a la entidad del Paseo de Cervantes. Por un lado, la más positiva y esperada de todas fue el fin, o al menos la cautelar, de la sanción de Facundo Garcés. A esto se le sumaron la salida de Nikola Maras y la llegada de Ángel Pérez antes de conquistar el RCDE Stadium en lo que volvió a ser un nuevo subidón en la clasificación para el conjunto babazorro.

La reciente llegada en calidad de cedido de Ville Koski, el prometedor defensor finlandés del NK Istra, puso el broche final a una semana cargada de movimiento tanto dentro del terreno de juego como en las oficinas.

Precisamente, tras la llegada del futbolista escandinavo, el Alavés ha puesto punto y final a los cambios en una demarcación en la que el equipo ha estado a medio gas durante la primera vuelta de la temporada.

Los refuerzos invernales en la zaga –incluyendo a Garcés–, y la salida de un jugador que no contaba para Coudet como lo era Maras, han terminado por apuntalar una defensa que espera consolidarse de aquí a final del campeonato.

La posible defensa titular

El retorno de Garcés ha abierto ahora una nueva incógnita dentro del esquema albiazul. Con la vuelta del futbolista nacido en Argentina, la zaga se debe reorganizar en busca de encontrar a los cuatro hombres indicados para esos puestos.

Su liderazgo le hizo ser una pieza fundamental para Coudet en el tramo final de la pasada temporada y en los seis primeros partidos que pudo disputar el internacional con Malasia durante el arranque de esta campaña. Garcés es un futbolista muy del apego del técnico bonaerense, y así se ha visto reflejado en muchas ruedas de prensa durante este periodo en el que se encontraba sancionado.

De hecho, Garcés no tardó ni 45 minutos ante el Espanyol en recibir la ansiada orden de ingresar al partido tras cuatro meses sin entrenar con el grupo. Eso sí, fue un cambio obligado por la lesión de Protesoni, hecho que, sin embargo, no quita la gran confianza que tiene Coudet en él.

Todo parece indicar que, salvo sorpresa y que el entrenador albiazul decida depositar su confianza en algún jugador como Yusi o Parada, la defensa del Alavés de aquí a final del curso quedará formada por Tenaglia, Pacheco, Garcés y Jonny.

De este modo, el único que se mantendrá en la misma posición es Pacheco, cedido por la Real Sociedad. El joven futbolista de Elizondo encontró su oportunidad tras la baja de Garcés y desde entonces se ha mostrado muy firme en la zaga –si bien es cierto que el otro día cometió su primer gran error de la temporada al permitir el testarazo de Roberto–.

Con el regreso del defensor argentino, lo más seguro es que, Tenaglia, vuelva a posicionarse en el lateral derecho de la retaguardia albiazul. El exfutbolista de Talleres ha ejercido como parche en el centro de la zaga durante gran parte de la temporada ante las numerosas bajas con las que contaba la plantilla de Coudet. Aunque sus actuaciones no han sido del todo malas, verle de nuevo en su posición natural sería lo más común de cara a esta segunda vuelta.

Recolocar de nuevo a Tenaglia en el lateral derecho tendría un efecto dominó con el jugador que ha estado desempeñando hasta ahora su papel en esa demarcación: Jonny Otto. El gallego, que puede jugar en las dos bandas, se trasladaría de ese modo al margen izquierdo de la zaga liderada por Sivera. Allí, ni Parada ni Yusi han encontrado la continuidad que esperaban y la veteranía de Otto le hace estar un paso por delante.

Buen fondo de armario

Si existía algún factor que estaba lastrando a los de Coudet hasta la fecha, era el hecho de contar con una de las plantillas más cortas del campeonato. Ni Diarra ni Maras –además del sancionado Garcés– podían participar en una defensa muy mermada.

Esto es algo que puede haber cambiado, y se espera que cambie, tras los movimientos en la plantilla de esta última semana. Las llegadas de Ville Koski y Ángel Pérez, junto a la cautelar de Garcés, suponen un soplo de aire fresco y piernas nuevas para la rotación en la zaga de Coudet.

Si bien es cierto que el central finlandés es una incógnita en una Liga de este calibre y que el futbolista recién llegado del Huesca se desenvuelve mejor en posiciones más adelantadas –juega principalmente de extremo pero también puede ejercer de lateral–, ambos son una nueva baza con la que seguro Coudet contará más de lo que hacía con Diarra o Maras.

Además, no hay que olvidar tampoco a jugadores como Yusi o Parada, que ahora tras la reconstrucción de la defensa pueden quedar relegados a un segundo plano. Sin embargo, sus aportaciones para cuando Coudet precise de ellos dos deben hacerse notar sobre el césped.

Por último, Protesoni es el futbolista que pone el broche de oro a una zaga que espera ser tan sólida como a principio de temporada. El centrocampista uruguayo ha rendido bien actuando en una posición más retrasada cuando Coudet le ha necesitado ahí en las últimas semanas y, con su futuro aún en el aire, puede ser un jugador más que habil para aportar energía, garra y piernas frescas en momentos decisivos, aunque a corto plazo se ve obligado a parar por una nueva lesión muscular.