Mendizorrotza y Gamarra ultiman sus detalles para dar comienzo a la temporada de baño en las piscinas municipales exteriores. Los dos complejos han estado inmersos en labores de puesta a punto durante cinco meses para que Vitoria-Gasteiz disfrute de sus piscinas exteriores en verano.
Este viernes, 22 de mayo, comienza la campaña de verano en los complejos deportivos de Mendizorrotza y Gamarra con la apertura de las piscinas. Se trata de una fecha señalada en el calendario de Vitoria-Gasteiz, posible gracias al trabajo de puesta a punto que lleva a cabo el Servicio de Mantenimiento.
Durante meses de actividad intensa se realizan trabajos de limpieza, albañilería, fontanería y compra de materiales, entre otros. En concreto, los preparativos centrados en los vasos de agua corren a cargo de la empresa Veolia, adjudicataria del contrato de Gestión y Mantenimiento de piscinas municipales valorado en casi 1.500.000 euros. Estos trabajos son los más específicos de toda la puesta a punto y comienzan en el invierno previo.
Miles de personas
"Las piscinas de Mendizorrotza y Gamarra reciben miles de personas cada verano. Miles de personas que disfrutan de darse un chapuzón en los días de calor, algo que parece muy simple, pero que lleva asociado cinco meses de trabajo que garantizan que las piscinas se encuentran en condiciones óptimas. El verano para las personas usuarias de estos complejos deportivos va de mayo a septiembre, pero para el Servicio de Mantenimiento comienza en invierno", explica Izaskun Reyes, concejala de Mantenimiento.
Durante la época de frío las piscinas se encuentran llenas de agua, pero sin tratamiento; por ello, se retiran los elementos móviles sensibles a los cambios de temperatura y se colocan garrafas para evitar la congelación del agua. En el caso de Gamarra, también se protegen las bombas ante posibles inundaciones por su cercanía al río.
De enero a marzo se realizan reparaciones técnicas como arreglar fugas en tuberías, sustituir contadores de agua, ajustar sistemas de desinfección por cloro, corregir sistemas de control automático y atender las averías que se hayan detectado en la temporada anterior para garantizar el correcto funcionamiento de las instalaciones.
En abril se trabaja en las estructuras con reparaciones en las escaleras de acceso a los toboganes, rejunte y sustitución de baldosas, y se realiza la impermeabilización profunda del interior de los rebosaderos. Una vez atendida la estructura, se vacían los vasos de forma progresiva y lenta —puede durar más de una semana por piscina— y cuando ya no tienen agua se barren, se aspiran y se limpian con agua a presión e hipoclorito.
Elementos del interior del vaso
Conforme las piscinas quedan limpias, se comienza a trabajar en los elementos del interior del vaso: se sustituyen las baldosas deterioradas, se repasan las juntas de dilatación, se cambian los difusores, se pintan los elementos interiores del vaso y las marcas de profundidad, y se aplica un producto anti-algas para prevenir su aparición. Así, con la estructura en estado óptimo, se procede al llenado progresivo —que puede durar hasta una semana por piscina— y al posterior tratamiento del agua.
Los últimos días de mayo, justo antes de la apertura, se instalan las rejillas de los rebosaderos, las sillas para personas con movilidad reducida y las duchas, y se prueba el funcionamiento de toboganes y elementos acuáticos. El último paso es la puesta en marcha de la sala de depuración, que deberá funcionar a pleno rendimiento durante toda la temporada.
Un proceso de cinco meses en el que cada paso resulta necesario para garantizar que las piscinas municipales se abran en condiciones óptimas, y durante el cual también se refuerza la plantilla con la contratación de seis personas más, tres para Gamarra y tres para Mendizorrotza. Este equipo adicional se dedica exclusivamente al cuidado de las piscinas, a que se mantengan en buen estado durante toda la campaña.
Renovación de las playas
"Todo lo explicado hasta ahora es el trabajo que realiza el Servicio de Mantenimiento para poder dar inicio a la campaña de verano en Mendizorrotza y Gamarra, pero en paralelo también se realizan intervenciones de mayor calado que suponen una inversión en las instalaciones; este año hemos renovado las playas de las piscinas olímpica y familiar de Mendizorrotza", asegura la edil.
Con estas obras, valoradas en 220.892,50 €, se ha sustituido el pavimento de baldosa —que se encontraba deteriorado y presentaba problemas de resbaladicidad— por asfalto fundido similar al de la piscina Aquamendi.
Asimismo, cada año se realiza una limpieza general exhaustiva de los dos complejos deportivos junto con pequeñas obras y reparaciones. Entre dichas intervenciones se encuentran, por ejemplo: tratamiento, pintado y barnizado de bancos, zonas de merenderos y juegos infantiles; arreglo de baldosas sueltas o rotas de los caminos; mejoras en la iluminación; arreglos o sustitución de papeleras; acondicionamiento de los espacios con arena; pintado de porterías de fútbol y canchas de baloncesto, y reparaciones en la zona de césped artificial.