Carlos Vicente ya es historia del Deportivo Alavés y su debut con el Birmingham City, su nuevo club, no se ha hecho mucho de rogar. Apenas seis días después de regalar su último servicio al conjunto vitoriano con una gran actuación, gol incluido, en Mendizorroza ante el Real Betis, el extremo aragonés ya ha dispuesto de sus primeros –y buenos– minutos en Inglaterra.
Lo ha hecho en el primer partido del conjunto inglés desde su llegada a la segunda ciudad más poblada del país. En el Kassam Stadium de Oxford, el equipo local recibía al Birmingham City en el encuentro correspondiente a la 30ª jornada de la Championship.
Un encuentro sobre el papel algo desnivelado en favor del nuevo destino del futbolista maño, ya que el Oxford United llegaba a la cita en penúltima posición (23º) con 27 puntos mientras que los de Birmingham aterrizaban decimoterceros con 39 puntos.
Pues bien, ante la gran oportunidad de regalar una buena actuación a su nueva afición frente a un rival de la zona baja de la clasificación, Carlos Vicente se ha tenido que conformar con iniciar el partido desde el banquillo, algo común cuando se producen estos cambios de aires sin apenas tiempo para adaptarse.
De todas formas, las expectativas por ver al exjugador del Alavés sobre el terreno de juego eran tan altas que Chris Davies, entrenador del Birmingham, le ha dado la oportunidad de debutar al cumplirse la hora de partido.
Explosividad por banda
Sobre el minuto 60 del encuentro, y con un 0-1 favorable en el marcador, el técnico galés ha dado entrada a Carlos Vicente en el partido. El maño ha sustituido a Patrick Roberts, el extremo derecho titular del equipo y con el que a partir de ahora se tendrá que disputar esa plaza en el once.
El exalavesista ha saltado, como siempre, muy enérgico al terreno de juego, y ya en la primera jugada a punto ha estado de cabecear el saque de esquina favorable al Birmingham. Su primera acción en el choque ha levantado los aplausos de una grada visitante expectante cada vez que llegaba el balón a los pies del extremo aragonés.
Sin embargo, eso no ha sido nada más que el primer aviso de lo que minutos después estaba por llegar. Sobre el 66 de partido, el Birmingham ha elaborado una gran jugada de combinación que ha finalizado con el segundo –y definitivo– gol de la tarde. El tanto ha sido obra de Ducksch, quien definió a las mil maravillas tras una gran dejada de tacón de Carlos Vicente en la frontal del área.
Tan solo seis minutos le han bastado al exfutbolista del Alavés para dejar, con ese gran pase de tacón, constancia de su magia en el fútbol inglés. Tras la asistencia, el aragonés ha tenido dos oportunidades más para anotar su primer tanto con la camiseta del Birmingham. Sin embargo, el meta rival ha logrado desbaratar las ocasiones que hubiesen sido sin duda el broche de oro para firmar un debut inmejorable.