La victoria del Deportivo Alavés ante el Espanyol (2-1) ha dejado mucho más que tres puntos. El regreso de Facundo Garcés a los terrenos de juego ha sido una de las grandes noticias del encuentro. El central argentino entró al inicio de la segunda parte en sustitución del lesionado Protesoni y firmó una actuación notable que resultó clave para el valioso triunfo albiazul.
Eduardo Coudet se vio obligado a introducir a Garcés tras la lesión muscular de Protesoni, que no pudo continuar después del descanso debido a un problema en el aductor. El fornido defensor argentino volvía a competir 128 días después de su último partido oficial y lo hizo como si no se hubiera marchado: liderando la zaga del Glorioso con solvencia y autoridad.
La presencia de Garcés fue determinante para frenar las constantes acometidas ofensivas del Espanyol, que insistió durante todo el partido con balones largos hacia sus delanteros, Kike García y Roberto Fernández, especialistas en ese tipo de duelos. De hecho, una acción de ese estilo dio origen al primer gol perico y fue una de las principales vías de peligro para la defensa vitoriana en la primera mitad.
Desde su entrada, Garcés se mostró firme y seguro, controlando bien a los atacantes locales y ejerciendo de jefe en la retaguardia. Su pareja en el eje defensivo, Jon Pacheco, también mejoró notablemente junto al santafesino, tras una primera parte algo dubitativa en la que flaqueó en el gol de los pericos.
El argentino completó 45 minutos muy sólidos: no fue regateado en ninguna ocasión y acumuló seis despejes. Manolo González intentó agitar el ataque con la entrada de Pere Milla y Tyrhys Dolan, pero la defensa albiazul resistió como gato panza arriba.
Eso sí, el tramo final del encuentro fue exigente. El Espanyol apretó en busca del empate y dispuso de oportunidades claras. En el minuto 83, Kike García, exjugador del Alavés, marcó tras un centro desde la banda izquierda, pero el tanto fue anulado por fuera de juego, una acción en la que Garcés estuvo a punto de habilitar al delantero manchego.
Ambos volvieron a verse las caras en el descuento. En el minuto 93, el veterano delantero conquense logró imponerse por primera vez al central argentino y remató de cabeza un gran centro de Carlos Romero, pero el balón no encontró portería por milímetros. Fue la última ocasión de los pericos para rescatar un punto ante los suyos.
Hasta ayer, el último partido que había diputado Garcés fue el 24 de septiembre ante el Getafe. Dos días después, se hizo publica una dura sanción de un año de inhabilitación por el uso de documentación falsa para representar a la selección de Malasia. Gracias a la medida cautelar concedida por el TAS, la espera ha sido finalmente menor.
El Alavés tuvo que emplear ayer una defensa de circunstancias por la baja de Tenaglia, aquejado de un proceso gastrointestinal que le obligó a perderse su segundo partido de la temporada tras el descanso en el Coliseum ante el Getafe.
Con los dos argentinos de vuelta al equipo, la defensa de Coudet tiene visos de estar definida para lo que resta de segunda vuelta. Tenaglia y Otto ocuparían los laterales quedando el eje reservado para Garcés y Pacheco. A la espera de la llegada de un central, Protesoni, Yusi y Parada quedarían como alternativas en el banquillo.