Como ya anunció la DGT (Dirección General de Tráfico), desde el 1 de enero de 2026 es obligatorio llevar balizas V-16 en sustitución de los clásicos triángulos de emergencia. El objetivo es muy claro: reducir atropellos y situaciones de riesgo, de modo que el conductor no tenga que caminar por la calzada para señalizar un accidente o una avería.
No obstante, con el paso del tiempo, han ido apareciendo algunas dudas por parte de los conductores, en especial en épocas en las que los temporales y las borrascas han hecho acto de presencia.
Visibilidad en condiciones adversas
A pesar de que la baliza V-16 emite una luz amarilla intermitente visible en 360 grados y a una distancia de hasta un kilómetro, la visibilidad lo cambia todo. En situaciones de lluvia intensa, niebla o nevadas puede perder su eficacia.
Estas condiciones meteorológicas hacen más difícil que el conductor pueda detectar con antelación suficiente la señal, algo que ocurre, sobre todo en vías secundarias mal iluminadas o con curvas pronunciadas.
El frío, enemigo silencioso
Las bajas temperaturas son una clara amenaza para las balizas V-16. A pesar de que los fabricantes las homologan para funcionar a cambios bruscos de temperaturas, la batería tiene desventajas: el frío reduce su autonomía real y hace que pierdan eficacia.
Algo que sucede en invierno y en zonas de montaña y áreas del interior, donde el riesgo de fallo es muy alto. Y, en concreto, en tramos donde las averías mecánicas y las salidas de vía son más frecuentes.
Autonomía bajo mínimos
Según la normativa, estos dispositivos deben funcionar, al menos, 30 minutos de forma continuada y tener una vida útil de 18 meses. Aun así, con temperaturas muy bajas, ese tiempo puede llegar a reducirse a la mitad o quedarse sin energía en apenas 15 minutos.
El panorama es más delicado con tráfico denso o cortes prolongados, donde la señalización debe mantenerse activa hasta que llegue la asistencia o la retirada del coche.
¿Cómo se utilizan?
El primer paso es señalizar la posición en la vía activando la baliza. Al tenerla en el techo metálico del coche, se fija perfectamente gracias a su base magnética. Para ello, basta con pulsar en su parte superior.
A continuación, el usuario ya podrá ser visible para el resto de usuarios en la carretera, así como para las autoridades viales, que recibirán la posición en tiempo real a través de la función de geolocalización que lleva consigo.
Asimismo, la DGT podrá informar a todos los vehículos que tengan sistemas conectados, sobre todo navegadores con información del tráfico, la ubicación del vehículo y el aviso de peligro que pueda haber.
Funciones de la DGT
La Dirección General de Tráfico (DGT) es el principal organismo vial, responsable de garantizar la seguridad y la circulación del tráfico.
Esta institución también se encarga de dar permisos de conducción, matricular vehículos y de concienciar a la población. Del mismo modo, intenta hacer cumplir la ley con radares y controles policiales.
Cada cierto tiempo, ponen en marcha nuevas señales y avisos para que las carreteras sean lugares más seguros y evitar accidentes. Por ello, es fundamental estar pendiente de sus indicaciones para no ser sancionados y circular correctamente.