El Kosner Baskonia volvió a sufrir el pasado martes un importante correctivo fuera de casa en la Euroliga, algo que, por desgracia, no está siendo una excepción esta temporada en la que los vitorianos sólo han conseguido ganar un encuentro lejos del Buesa Arena ante el Efes por 75-89.

Sin embargo, esta última derrota ha dejado especial mal sabor de boca por la forma en la que se produjo, encajando 109 puntos y dando enormes facilidades a un Armani con las bajas importantes de Bolmaro y Nebo. De hecho, el técnico Paolo Galbiati no dudó en definir el partido como “el peor de la temporada” y “un desastre”.

El conjunto gasteiztarra arrancó la campaña mostrándose muy endeble en defensa, pero parecía haber dejado atrás esos vicios con el paso de las jornadas, el regreso de jugadores con problemas físicos y la asimilación de las soluciones tácticas de Paolo Galbiati. De hecho, llegó a dejar al Mónaco, equipo que más puntos anota de la Euroliga con 90,9 de media, en 73 puntos en el triunfo por 85-73 el 17 de diciembre, muestra de que esta plantilla cuando quiere puede defender a gran nivel.

Pese a ello, los 91 puntos encajados en casa ante el Zalgiris, los 89 ante el Tenerife y los 109 ante el Armani vuelven a poner en entredicho a la defensa azulgrana y genera preocupación a dos semanas de la Copa del Rey, donde encajar tantos puntos resultaría casi definitivo para las opciones vitorianas.

En la Euroliga el Baskonia es el tercer equipo que más puntos encaja por partido con una media de 89,7, por detrás de los anárquicos Maccabi Tel Aviv (91,15) y París Basketball (92,3), un equipo que lleva al extremo el estilo de Galbiati con partidos de ida y vuelta y tiros en los primeros segundos de las posesiones.

En esta línea, se podría argumentar que la causa de que los alaveses encajen tantos puntos es su estilo de juego vertical y que lo compensan con anotaciones más altas en el lado contrario de la cancha. Evidentemente, influye, pero el equipo tampoco destaca por estar entre los más anotadores de la Euroliga. Concretamente, ocupa la décima posición en este registro con 87 puntos anotados por encuentro.

La fragilidad defensiva es especialmente significativa cuando los azulgranas compiten fuera de casa. En el Buesa Arena el Baskonia es un equipo más o menos sólido atrás con 84,3 puntos encajados de media, nada que ver con los delatadores 97 puntos de media que recibe a domicilio, donde la defensa brilla por su ausencia 

Licencia para tirar

Al contrario de lo que cabría esperar teniendo en cuenta sus dificultades en el juego interior, donde los pívots rivales acostumbran a sacar provecho ante Diop y Diakite, lo que más está castigando al Baskonia es el alto porcentaje de triples que anotan sus rivales. De hecho, a domicilio es el equipo que mayor acierto permite a sus rivales de toda la competición con un 46,8%, que cae a un 34,3% en el Fernando Buesa Arena.

Por el contrario, es uno de los equipos que mejor defiende el tiro de dos a domicilio (54,3%) y el cuarto que menos lanzamientos triples permite, 24,4 por choque frente a los 40,3 intentos de dos puntos.

Esto tal vez se pueda explicar por el hecho de que los rivales intentan castigar a los vitorianos por dentro, los de Galbiati se cierran mediante ayudas y en esos ajustes se quedan tiradores excesivamente liberados en el perímetro. O quizás simplemente el trabajo de los defensores exteriores no está siendo el adecuado y los interiores también sufren cuando les toca abandonar la zona para puntear triples.

El caso es que encajando 89,7 puntos por encuentro se hace difícil pensar en objetivos ambiciosos, menos aún cuando los rivales, como en Milán, sobrepasan los 100 puntos anotados. En 26 jornadas de Euroliga el Baskonia ha encajado cifras de tres dígitos en siete y en los siete cayó derrotado: ante el Armani (109-89), el Fenerbahce (93-108), el Barça (134-124), el Hapoel (114-89), el París Basketball (105-87), el Asvel (102-95) y el Olympiacos (96-102). Este Baskonia se encuentra cómodo en duelos de mucha anotación, pero eso ni mucho menos justifica las pobres actuaciones defensivas que urge corregir.