Síguenos en redes sociales:

Mesa de Redacción

Carlos González

Adjunto a la dirección de Diario de Noticias de Álava, jefe de Araba y jefe de Mirarte.

El calendario

Han empezado a escribir la carta dirigida a Ajuria Enea, pero todavía no hay consenso en todo lo que se quiere decir para que la cosa tenga efecto. Tras la última fiesta de la democracia de este año, varios de los viejillos de nuestro amado templo del cortado mañanero, los que conforman el llamado comando Política en vena, están perdidos, huérfanos, desasistidos. A la cosa de los juicios de corruptelas varias ya le han sacado todo el partido que podían y a la espera de un nuevo Procés o follón similar –incluso a pesar del riesgo de infarto de nuestro querido escanciador de café y otras sustancias, que llevó muy mal el tema catalán–, necesitan algo que llevarse a la boca para poder echarse unas risas y poner a todo el mundo a parir. Claro, las elecciones municipales y forales de justo dentro de un año les pillan muy lejos. Alguno, incluso, ha llegado a decir que tal y como tiene los pulmones, a esa juerga no llega. Pero el otro día alguien les recordó que el año que viene no solo hay esa cita con las urnas. Tocan también generales y aquí se confía en que Pedro cumpla su palabra. Así que han pensado que lo mejor sería que Imanol no esperase a 2028 para abrir las urnas vascas, lo que podría dibujar un 2027 orgiástico con unas elecciones tras otras sin parar hasta la derrota final.