En Francia es un manjar versátil. Se prepara como merienda, postre e incluso como plato principal. El crepe puede acompañarse de cualquier alimento e incluso de vino o champán suave.

Aunque siempre lo hemos conocido como dulce, su versión original era salada y se hacía con trigo sarraceno. Conocidas como galettes bretonas, eran un alimento básico en la dieta de los campesinos.

Inicialmente, estaba directamente ligado con la celebración religiosa de La Candelaria, que se lleva a cabo cada 2 de febrero. En esta, las familias se reunían para hacer crepes juntos.

Además, esta tradición tiene su aspecto supersticioso. Esta marcaba el regreso de la luz tras el invierno -por ello se comparaba la masa redonda y dorada con el sol- y se creía que los crepes daban buena suerte para las cosechas. Solían hacerlos saltar en la sartén con la mano derecha mientras que en la izquierda atesoraban una moneda de oro. Si el crepe caía perfectamente en la sartén, la familia gozaría de prosperidad y buenas cosechas ese año.

Cómo hacer crepes caseros. PIXABAY

Tallarines a tu gusto

El local ubicado en la calle Los Herrán, 46, ofrece tanto kurtos dulces como salados. Entre los dulces se pueden encontrar sabores tan clásicos como el de kinder, hasta el de pistacho, un sabor en tendencia en los últimos meses. Otros 'toppings' muy golosos y demandados son los de kit kat, oreo, lotus o filipinos.

Si no te convence ninguno de los que ofrecen, tienes también la oportunidad de armar tu propio kurto y añadirle el relleno de una fruta, una salsa, una nube y helado de yogur con dos toppings. Su precio varía de 7,50€ a 10€, según cada opción.

Si eres más de salado, también puedes probarlo relleno de ingredientes como carne, queso y salsas de distinto tipo. En este caso, el precio puede variar desde 12,50€ hasta 15€El kurto Filadelfia con queso, lechuga, tomate, salsa tártara, queso fundido, carne estilo Philly y una rodaja de bacon, o el de camarones rebozados, son algunos de los más demandados.

Jon Ander Resa, el creador de contenido especializado en temas gastronómicos más conocido como 'Disfrutometro', fue uno de los primeros en dar a conocer este local y sus productos en sus redes sociales.

Parecido al fenómeno "¿Objeto o pastel?", Kurtos & cream prueba a cortar en tiras un crepe y presentarlo como un plato de tallarines.

Ahora, ha vuelto a este local para probarlos. Por 7€ se puede elegir un 'topping', una salsa y todo tipo de frutas para disfrutar de la merienda.

Un 'trampantojo' curioso que llama la atención de los más golosos. Un envase aesthetic, parecido al que se utiliza para el poke. Una manera alternativa de comer crepes e intentar comer más fruta.