Joaquín Panichelli se marchó de Vitoria-Gasteiz sin haber marcado un solo gol con la camiseta del Deportivo Alavés. Ocho meses después, acumula 17 tantos y cuatro asistencias con el Estrasburgo, pelea por ser el máximo artillero de la Ligue 1 y tiene a medio continente pendiente de su evolución. 

El delantero cordobés, que el pasado verano protagonizó uno de los traspasos más caros de la historia albiazul, está demostrando que aquello que apuntaba en el Mirandés no era flor de un día.

El Glorioso vendió a Panichelli al Estrasburgo por 16,5 millones de euros, con variables que podrían elevar la cifra. La operación se cerró a finales de julio tras semanas de negociación y supuso la segunda mayor venta en la historia del club, solo por detrás de los 18 millones que dejó Guillermo Maripán con su marcha al Mónaco en 2019. 

Los babazorros habrían preferido contar con él como referencia ofensiva de la actual temporada, pero el propio jugador decidió apretar para marcharse a un club que pertenece al mismo grupo empresarial que el Chelsea y que le ofrecía competición europea. Un salto que, a la vista de los resultados, parece haber sido acertado.

Su adaptación al campeonato francés fue inmediata. El argentino arrancó la temporada con una racha llamativa, firmando nueve goles en las diez primeras jornadas, incluidos dos dobletes. Sin embargo, a partir de noviembre atravesó un bache: dos meses sin ver puerta que pusieron a prueba su confianza. El cuerpo técnico del Estrasburgo mantuvo la apuesta y la titularidad, y el delantero respondió. 

Desde enero ha vuelto a encadenar dianas con cierta regularidad, con cuatro tantos en las últimas tres semanas entre Liga, Copa de Francia –donde su equipo ya está en semifinales– y Conference League. En total, 34 partidos disputados, 28 como titular. Una pieza indiscutible.

Controlado por el Chelsea

Y esos números le han abierto puertas que hace un año parecían lejanas. El Atlético de Madrid le sigue de cerca y, según varias informaciones, Simeone ha trasladado a la dirección deportiva rojiblanca su interés en contar con Panichelli para reforzar la delantera de cara al próximo verano. No es el único club que vigila su situación, pero sí el que más ruido ha generado hasta la fecha. 

La operación, en cualquier caso, no sería sencilla: Panichelli tiene contrato hasta 2030 y la estructura de propiedad compartida entre el Estrasburgo y el Chelsea añade un factor de complejidad que los colchoneros o cualquier otro interesado deberán sortear si quiere materializarla.

A nivel de selección, el presente de Panichelli también invita al optimismo. Scaloni le convocó por primera vez para un amistoso ante Angola, donde debutó entrando por Messi en los últimos minutos. 

Con 17 dianas que le sitúan como el segundo argentino más goleador en las cinco grandes ligas europeas –solo por detrás de Lautaro Martínez–, sus opciones de estar en la lista para el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México son reales, aunque la competencia con Julián Álvarez y el propio Lautaro sea feroz.

En el Alavés

Para el Alavés, la lectura es agridulce. Perder a un delantero con semejante proyección nunca es fácil, pero la operación dejó un rédito económico importante que el club reinvirtió en Lucas Boyé, quien también está dejando buenas sensaciones en Mendizorroza. 

El traspaso de Panichelli confirma, además, que la apuesta del club babazorro por traerlo gratis desde River Plate en enero de 2023 y su posterior cesión al Mirandés fue un acierto de planificación, aunque el rendimiento deportivo directo haya sido para otros.