Lleva el nombre de Fusionando tradición y tecnología para nutrir la memoria y tiene como objetivo principal mejorar la alimentación y el bienestar de las personas mayores con dificultades de masticación, mediante el desarrollo de recetas tradicionales adaptadas con tecnologías innovadoras y sostenibles, respetando siempre la memoria culinaria y el valor emocional de los platos.
Así es el revolucionario proyecto que se lleva a cabo de manera conjunta desde dos centros de FP: el IES Francisco de Vitoria y el CIFP Hostelería LHII Gamarra, y que está financiado por la Viceconsejería de Formación Profesional del Gobierno Vasco.
Porque no solo es alimentar, es nutrir cuerpo y alma, ayudando a los que más canas peinan a recordar tiempos pasados, con platos que conectan con su historia y sus emociones, a través de una experiencia sensorial placentera, llena de sabores y texturas familiares.
“Dentro de la colaboración que mantenemos con los apartamentos tutelados de Casa Aurora, queremos dar un paso más en la validación práctica del proyecto. En este marco, el 22 de enero realizaremos un encuentro de degustación a las 12.30 horas, que servirá para presentar los productos elaborados hasta el momento y recoger primeras valoraciones por parte de las personas participantes”, anuncia Javier Aretxederreta, director de Innovación del CIFP Hostelería Gamarra.
Menú completo
Este encuentro tendrá un carácter piloto, ya que el objetivo es que la experiencia les permita avanzar hacia una segunda fase, en la que el próximo mayo se pueda llevar a cabo la elaboración y presentación de un menú completo adaptado, validado tanto desde el punto de vista nutricional como sensorial y emocional.
“Llevamos ya dos años trabajando en este proyecto”, concreta este director de Innovación.
La intención es mejorar la calidad de vida del colectivo de tercera edad “que está sentenciado a comer purés, por por su patología”.
CÓMO SURGIÓ
La idea surgió del alumnado que mandan a hacer prácticas a residencias “y nos decían que todos los días hacían purés. Y a mí me parece una aberración, sentenciar a unas personas, con toda la tecnología que hay, así que nos pusimos en contacto con Cocuus, una empresa de Pamplona, que se dedica a todo este tema de 3D y 2D en obulatos (finas láminas comestibles), y nos orientó. Luego me puse en contacto con la Viceconsejería de FP y me dijeron, que adelante”.
Así, con una máquina (una impresora de obulatos con tintas comestibles) “que no vale más de 4.000 euros”, consiguen hacer purés con forma de muslos de pollo, “un trampantojo que alegra la dieta de los mayores”.
El jueves, tras la cata de esos veteranos paladares, sabrán si sale a pedir de boca.