Cuando el invierno aprieta en Vitoria-Gasteiz, la cuchara se convierte en el mejor aliado. Así lo plantea Jon Resa, creador de contenidos gastronómicos conocido como Disfrutómetro, en una ruta urbana que reivindica algo tan sencillo y reconfortante como un buen caldo caliente.
Cuatro paradas en pleno centro de la ciudad que demuestran que el caldo sigue siendo refugio, tradición y también terreno para la creatividad.
La ruta arranca en El Rincón de Luis Mari, uno de esos bares que parecen hechos a prueba de modas. Aquí el caldo es el de siempre: reconfortante, directo y sin artificios. Servido con huevo y jamón, cumple a la perfección su función de templar el cuerpo desde el primer sorbo. Y lo hace, además, con un precio casi imbatible: 1,60 euros.
Una propuesta tradicional que recuerda por qué estas barras clásicas siguen siendo imprescindibles en las rutas de poteo de la ciudad.
El siguiente alto en el camino lleva hasta So!Wood, donde el caldo se presenta “bien servido”, en palabras del propio Resa. Huevo, jamón, ajo y picatostes conforman una propuesta más contundente, pensada para quienes buscan algo más elaborado por 3,30 euros.
La sorpresa mayúscula llega en Gosaria, donde el caldo se transforma casi en un primer plato de menú del día. Aquí ya no hablamos solo de caldo, sino de una sopa en toda regla: huevo, pan, garbanzos y otros condimentos “con sentido”, bien integrados y generosos.
Por 2,60 euros, la propuesta roza lo insólito en tiempos de raciones menguantes. Un “caldazo”, como lo define Dsfrutómetro.
El broche final lo pone PerretxiCo, que juega en otra liga sin perder el espíritu reconfortante del caldo. Su ya célebre donut de carne de cocido es un trampantojo que combina técnica, creatividad y diversión.
Acompañado de un suculento caldo para mojar, el resultado es tan sabroso como sorprendente. El denominado 'Donut de cocido vasco en dos vuelcos' tiene un precio de 8,50 euros y es que es mucho más que un caldo.
Esta ruta de caldos no solo invita a combatir las bajas temperaturas, sino también a mirar con otros ojos una elaboración humilde que sigue viva en las barras de Vitoria-Gasteiz.
Ante un fin de semana en el que el frío y la lluvia está previsto que sean protagonistas, esta ruta para disfrutar del caldo en bares del centro de la capital alavesa puede ser un buen plan para animarse a salir de casa.