Planificar las vacaciones de verano se ha convertido, para muchas familias alavesas, en casi un ritual tan esperado como el viaje en sí. En las agencias de viajes de Vitoria-Gasteiz, las consultas se intensifican desde comienzos de año. Ahora bien, hay quien llega con la idea clara y quien simplemente sabe que quiere salir, pero aún no sabe adónde. Javier Fernández, asesor de viajes de Azul Marino, lleva años acompañando a los gasteiztarras en esa toma de decisiones y conoce bien cómo han evolucionado sus preferencias, sus miedos y su bolsillo.

Este verano, más que ningún otro, la situación geopolítica internacional ha dejado su huella en la demanda. “Debido a la situación geopolítica se ha tirado mucho por destinos cercanos, circuitos organizados por España, Francia y Portugal, costas peninsulares y Canarias”, explica Fernández. 

Sin embargo, hay un nombre que sigue apareciendo en los mostradores pese a todo. “Aunque hay un destino que, pese a la situación con la guerra, se ha seguido preguntando bastante, que es Egipto”, señala el asesor. El país norteafricano mantiene un magnetismo extraordinario debido a sus monumentos milenarios, sus cruceros por el Nilo y sus paquetes turísticos organizados, que siguen tentando a quienes no quieren renunciar a la aventura fuera de Europa. Es, en definitiva, el tipo de viaje pensado para quienes quieren historia en estado puro sin cargar con la mochila logística.

Menorca cuenta con más de 200 kilómetros de costa. Cedida

Javier Fernández describe una clientela con un perfil bastante definido. “En nuestro caso, por el tipo de clientela que tenemos, una gran mayoría de 55-60 años hacia arriba, nos piden muchos circuitos culturales organizados, que lleven comidas, excursiones, etcétera”, detalla. La palabra que lo resume todo es comodidad. “Si por ejemplo optan por una estancia en costas, quieren incluir el transporte, traslados y demás. Es decir, comodidad ante todo.”

“Tenemos una gran clientela de 55-60 años hacia arriba; nos piden circuitos culturales organizados, que lleven comidas y excursiones”

Se trata de un perfil de cliente que quiere disfrutar sin sobresaltos logísticos. El viaje organizado, con todo incluido o casi, les permite desconectar de verdad: saber que el autobús les espera, que la excursión está reservada y que la comida está garantizada. La improvisación, en este segmento de edad, tiene menos adeptos.

Contexto inflacionario

Uno de los factores que más preocupa a las agencias, y también a los propios viajeros, es cuánto está dispuesto a gastarse cada cliente. Javier Fernández admite que es difícil trazar una cifra concreta. “Es casi imposible definir un presupuesto exacto, pero sí hemos detectado que cada vez se miran más los precios”, reconoce. La inflación de los últimos años ha dejado huella en el bolsillo de las familias, y eso se nota también a la hora de elegir destino o categoría de hotel. “Al final, por el contexto actual de inflación y demás, entiendo que es lógico”, añade el asesor, que no ve en ello un freno definitivo al viaje, sino una mayor exigencia en la relación calidad-precio.

Despegando desde suelo alavés van a quedar al alcance de la mano visitas como las pirámides de Egipto, la desconocida Albania, la multicultural y gigante ciudad de Estambul. También la ciudad perdida de Petra, en Jordania, ademas de la pujante Eslovenia y la clásica Italia con ciudades como Florencia o la torre inclinada de Pisa. | FOTOS: DNA 2 Jose Luis del Campo

La disyuntiva entre planificar con meses de antelación o esperar a las ofertas de última hora también ha cambiado este verano. Fernández tiene clara la regla general: “Quien quiere viajar de verdad lo coge con mucha antelación, aprovechando las campañas de venta anticipada, que suele haber en febrero y marzo”. Las familias con fechas marcadas en el calendario, con niños en edad escolar o con destinos de alta demanda no se pueden permitir esperar.

No obstante, el mercado ofrece este año una novedad que hace tiempo no se veía. “Este año se están viendo bastantes ofertas de última hora, que hace años no se llevaban demasiado”, apunta el asesor de Azul Marino. Una señal de que la oferta turística sigue siendo amplia y que, para quienes tienen flexibilidad, aún es posible encontrar buenas oportunidades en pleno verano.

“Es casi imposible definir un presupuesto exacto, pero sí hemos detectado que cada vez se miran más los precios”

Ante la pregunta de qué destinos aconsejar o desaconsejar, Fernández ofrece una visión más optimista de la que podría esperarse en un contexto de conflictos internacionales. “Teniendo en cuenta el fin de la guerra, ahora mismo, salvo Cuba por la situación que llevan viviendo desde hace tiempo, se puede viajar a cualquier sitio”, afirma. Incluso durante el periodo bélico, subraya, hubo muchos destinos que se dejaron de vender más por miedo que por imposibilidad real. “Egipto, Jordania y este tipo de países árabes dejaron de funcionar por miedo, no porque no se pudiera ir ni porque no estuvieran funcionando con normalidad”, matiza.

Ganas de desconectar

No hay duda, por tanto, de que las vacaciones de verano son una de las épocas más deseadas por buena parte de la ciudadanía. Hay ganas de salir de Vitoria-Gasteiz y muchos están buscando destinos internacionales. Otros se quedarán en la costa o el interior peninsular, en las islas o incluso en el pueblo de toda la vida, pero esto es lo que nos cuentan los expertos en crear itinerarios de viaje. Mientras tanto, los vitorianos que prefieran no alejarse demasiado tienen también opciones cercanas: vuelos vacacionales desde el Aeropuerto de Foronda, escapadas por Álava o el turismo de cercanía que permite descubrir, o redescubrir, la riqueza del propio territorio.