El timbre suena y los niños corren a sus clases, son las nueve de la mañana y da inicio otro día lectivo. A las puertas de los colegios todos los padres y madres que han acompañado a sus hijos e hijas esa mañana, algunos se irán corriendo al trabajo, otros a organizar y recoger su casa y otros acuden al bar más cercano al centro a tomarse el primer café de la mañana.
En ciertas zonas escolares ha habido un aumento de bares que también aprovechan la ola de padres a la entrada y salida de los niños. Los desayunos de la mañana y también las meriendas de la tarde son en algunos bares un gran beneficio a fin de mes. Ahora que el curso escolar ha finalizado muchos negocios pueden ver la bajada de clientes del día a día y esto puede afectar en mayor o menor medida a sus ingresos.
Café de la mañana
El bar Indartsu ubicado en el Centro Comercial Gazalbide tiene una ubicación próxima a dos centros escolares: Luis Dorao y San Viator. Jesús Mediavilla dueño del local expresa sin ninguna duda que la afluencia de padres y madres sí es notable, sobre todo a primera hora y en la salida por la tarde a la hora de la merienda.
Asimismo, si que considera que son una parte fundamental de la clientela total del bar e indica que en los días festivos se nota la bajada sobre todo en los cafés del desayuno. Tras 21 años regentando el local Jesús asegura que aunque las generaciones vayan cambiando y rotando quienes tienen hábito y cultura del café mañanero y de las tardes tranquilas en la terraza del bar mientras los niños juegan siguen acudiendo a ellos.
Además, no solo los más pequeños y sus familias disfrutan de este entorno, como bien asegura Mediavilla, entre los colegios próximos la edad de los estudiantes llega hasta los 18 años. Pese a que ellos no acuden al café de la mañana y su horario finaliza más sobre la hora de comer, este grupo toma el turno de las once de la mañana, cuando tienen su descanso.
Los estudiantes aprovechan ese tiempo para disfrutar de un pintxo de tortilla y una coca cola fría para amenizar la mañana. “Los chavales con 15-16 años se toman una Coca cola y los pintxos de tortilla a la mañana; crean furor en los recreos, vivimos bastante del colegio”. Sin duda el bar Indartsu es un gran aliado tanto para los padres y madres, como para los chicos y chicas.
Gran diferencia
Esta situación se repite también en otras zonas de Vitoria, en concreto en las calles más céntricas donde se encuentra el Bit Bar. Un negocio de barrio situado cerca de Jesús Obrero, Samaniego y aunque un poco más alejado, también de Los Herrán. En pocas calles concentra mucho alumnado de edades diferentes, desde primaria, hasta ciclos superiores y bachillerato. Esto acerca una gran clientela a bares como el Bit Bar que nota la diferencia entre los meses escolares y las vacaciones. Bruno Cunha dueño del negocio asegura que al ser un barrio pequeño separar al alumnado que acude y a los clientes habituales hace una gran diferencia.
Asimismo, indica que en muchas ocasiones el éxito del bar atrae a mucha más gente: “Incluso cuanto más lleno está el bar, más gente entra porque es como una atracción. Tú pasas por la calle, ves un bar lleno y ves los vacíos y normalmente vas al lleno por saber qué está pasando ahí o por si ponen la mejor tapa o el mejor pintxo”.
Además, Cunha asegura que el bar de por sí tiene clientela fija durante todo el año, pero a lo largo del año escolar tiene otro grupo fijo, entre alumnos, profesores o padres y madres. Para mantenerlos se asegura de poner precios asequibles y atractivos para todos ellos ya que muchos acuden a diario. De esta manera se comprueba que para muchos bares de los entornos escolares las vacaciones sí que suponen una bajada en sus ventas diarias.