Quedan pocos días para que Almacenes Barcelona cierre sus puertas para siempre. Hace unos meses avisaron a su clientela de su decisión de jubilarse tras más de 48 años al frente del negocio. Una trayectoria de vida, en la que la pareja, Marian Gallo y José Gómez, han trabajado en cuerpo y alma para que sus clientes encontrarán un espacio agradable. 

El viaje comenzó a inicio de los años 80 cuando abrieron la tienda que tenía un poco de todo, moda de hombre y mujer, pero también de niño e incluso del hogar. Poco a poco se especializaron en vaqueros, en concreto la marca Carranza,  y tallas grandes, en pantalones hasta la 70 y camisetas hasta la 6XL.

Tal y como asegura Marian, Almacenes Barcelona fue pionera en traer pantalones vaqueros a Vitoria. Esto causó mucho revuelo y género que acudiera gente de toda la provincia e incluso de fuera. Además, tenían ropa casual, básica y del día a día que es imprescindible en el armario y gracias a eso muchas familias del barrio acudían a ellos. 

Marian Gallo y José Gómez dueños de Almacenes Barcelona. Jorge Muñoz

“La gente se acostumbra y me pide cuatro polos, cuatro pantalones porque los hombres son así, repiten y ya. A mí me encanta vender a los hombres"

Clientes satisfechos

Los hombres en concreto buscan una prenda útil y sencilla que pudieran comprar en varios colores.  “La gente se acostumbra y me pide cuatro polos, cuatro pantalones porque los hombres son así, repiten y ya. A mí me encanta vender a los hombres, porque ellos con su talla y su polo están encantados”, indica.

Cuenta con muchas anécdotas de hombres que acuden sin saber que talla utilizan y con poca idea de como conjuntar la ropa. Es en estos casos donde se nota la diferencia entre las tiendas de barrio y las grandes superficies, ya que Marian dedicaba tiempo a cada uno de sus clientes asegurándose de que salieran contentos.

La triste noticia de que cierran a trastocado a muchos de sus clientes que están apurando las últimas semanas para comprar la ropa que queda. Muchas clientas expresaban a la pareja la incertidumbre que van a sufrir al no saber donde comprar los pantalones para sus maridos o sus hijos.

“La verdad es que están un poco apenados, las mujeres por un lado a ver dónde van a comprar ellas los pantalones para sus maridos y sus hijos, porque hay muchas que todavía no vienen con el marido y se han acostumbrado a que les lleven. Estas son las que realmente tienen un problema”. 

“Tengo sentimientos encontrados, por un lado, cuando vendes bien se te pasa el tiempo, pero ha habido etapas duras como la pandemia"

Compromiso con el barrio

La decisión está tomada, sin embargo, Marian asegura tener sentimientos encontrados al vivir estas últimas semanas con sus clientes. “Tengo sentimientos encontrados, por un lado, cuando vendes bien se te pasa el tiempo, pero ha habido etapas duras como la pandemia, días que se vende menos, luego el tiempo que también influye en el comercio. Nuestros clientes muy pocos compran online, son fieles al comercio de barrio”.

Almacenes Barcelona. Jorge Muñoz

"Si se acostumbra todo el mundo a comprar online, al final mueren los comercios, que son los que realmente dan vida a la calle”

Tras toda una vida atendiendo y escuchando a los vecinos del barrio la pareja siente que cierran un pilar fundamental para muchos. Un lugar donde charlar y comprar en confianza y complicidad.

“Quitas un comercio y quitas vida. Si se acostumbra todo el mundo a comprar online, al final mueren los comercios, que son los que realmente dan vida a la calle. La gente entra, habla, socializa, la gente quiere hablar y les escuchas”.

Despedidas emocionales

La pareja tiene recuerdos enternecedores y alegres con sus clientes, que a veces no iban para comprar ropa sino para hablar de su día o pedir algún favor, como poner en hora su reloj. Estas últimas semanas han recibido grandes muestras de cariño: “Hay momentos que emocionan, a mi me han llegado a dar un abrazo y un beso”. Marian asegura que ha sido en estos momentos en los que se han dado cuenta verdaderamente de la importancia de su tienda en el barrio y en la vida de sus vecinos.

“Pues oye, sí que nos querían”, con estas palabras expresa lo que ha visto reflejado estos últimos meses y la pena que da en estos momentos dar por terminada esta etapa. Para terminar por todo lo alto invitan a todos a aprovechar las últimas rebajas por liquidación, camisas de hombre y de mujer a 10 euros y vaqueros que todavía quedan tallas. Con este gesto y muchas despedidas Almacenes Barcelona dice adiós.