El Baskonia quiere tomarse su debido tiempo para saber si Paolo Galbiati es el técnico adecuado para llevar las riendas del equipo durante la temporada 2026-27. El club azulgrana desea aguardar al desenlace del actual curso liguero con el fin de determinar si el italiano cumple un segundo año en Vitoria, lugar al que llegó el pasado verano sin hacer excesivo ruido procedente del modesto Trento y donde ha conseguido levantar en febrero de este año una Copa del Rey que se resistía desde 2009.
Galbiati firmó en el verano de 2025 un contrato por dos campañas que, como suele suceder en muchas ocasiones con el Baskonia, se desglosa en un 1+1. Es decir, la entidad del Buesa Arena se reserva al término de esta temporada la opción de hacer efectivo ese segundo año o, por el contrario, no ejecutarla con la obligatoriedad en ese caso de afrontar el pago de una pequeña indemnización para desligarse del entrenador.
La postura del técnico transalpino
Según ha informado el periodista Óscar Herreros en el canal de Youtube de Sergio Vegas, el transalpino transmitió a los rectores azulgranas al poco de conquistar el entorchado copero en el Roig Arena de Valencia su deseo de que ese segundo año se viera garantizado a la hora de seguir al frente del equipo. La respuesta ha sido una negativa, por lo que de ello puede deducirse que no existe una confianza absoluta hacia su figura en la planta noble.
Queda claro que el Baskonia aspira a tener las manos libres para tomar una determinación en uno u otro sentido cuando termine la temporada. Únicamente será entonces cuando quede resuelto un aspecto capital sobre la configuración del próximo proyecto deportivo, donde por ejemplo ya es sabido que jugadores como Trent Forrest (Fenerbahce), Matteo Spagnolo (NCAA) o Mamadi Diakite (Dubái Basketball) causarán baja.
Resultados y filosofía de juego
A nivel de resultados, lo cierto es que muy poco se puede reprochar hasta ahora a Galbiati y su cuerpo técnico. El transalpino ha aportado savia fresca en cuanto a la dirección desde la cancha involucrando a todos los jugadores o haciendo rotaciones continuas que permiten mantener la frescura en los partidos.
Su filosofía está alejada de la de otros técnicos de la escuela balcánica que han dejado una profunda huella en el club. Puede que también tenga una mano izquierda desconocida en el trato hacia el jugador y, por lo tanto, está por ver si esa personalidad casa con lo que desea Josean Querejeta para la figura clave de sus proyectos.
La de Galbiati es una forma de entrenar poco vista en el Baskonia en los últimos años que, sin embargo, ha dado sus frutos con el título de Copa, una notable trayectoria en la Liga ACB y un baloncesto atractivo que apuesta por marcadores elevados. En la Euroliga, donde el Baskonia cuenta con uno de los presupuestos más bajos y sus limitaciones a la hora de reclutar a las grandes estrellas ya es evidente, la escuadra azulgrana no ha terminado de inquietar a los gigantes del Viejo Continente en un contexto de máximas dificultades.
El factor social y el precedente de Neven Spahija
Prescindir de Galbiati al término de esta campaña sería una decisión controvertida que posiblemente no sería bien acogida por el baskonismo, con el que el entrenador transalpino mantiene una química especial. Todavía restan por disputarse las series finales por el título doméstico y, como ha sucedido en otras ocasiones con el inquilino del Buesa Arena —léase Neven Spahija en 2008 tras ganar la ACB—, ni siquiera un buen papel del equipo vitoriano puede motivar que Galbiati permanezca finalmente en su puesto de trabajo.
La relación entre el italiano y los rectores del Baskonia pasó por un momento complicado a finales del año pasado y el propio agente de Galbiati llegó a asegurar que su continuidad había pendido de un hilo, pero la conquista del título copero supuso un evidente espaldarazo para un técnico que ahora es consciente de la incertidumbre respecto a su situación contractual. Desde luego, ofertas no le faltarán si el veredicto de Josean Querejeta es finalmente negativo respecto a su permanencia en Vitoria. Uno de los clubes que espera acontecimientos es la Virtus Bolonia.