Catorce años después, Álava volverá a acoger del 18 al 22 de este mes de mayo el circuito de la Marcha Cicloturista de Bomberos y Bomberos, en la trigésimo séptima edición de esta cita, no competitiva y sin ánimo de lucro, en la que se echará a rodar de nuevo amistad, deporte y encuentros culturales. Por eso, para el Grupo Ciclista de Bomberos de Vitoria-Gasteiz que la organiza, es todo “un honor y una alegría especial” volver a compartir estas experiencias a lo largo de este territorio, que abrirá sus paisajes y calles a la misma, con el patrocinio del Ayuntamiento de Vitoria y de la Diputación, además de colaboradores, como La Brasileña, Udapa o Bodegas Dominio de Berzal, entre otros.
“El año pasado fue en Mallorca, el anterior en Burgos. Y en Vitoria, por ejemplo, la última que se hizo fue en 2012. Esto va rotando un poco de sedes. Puede ser organizado por servicios de bomberos de comunidades o de ayuntamientos”, destaca Oier Sáez de Cámara del grupo ciclista Bomberos Vitoria-Gasteiz.
Historico de sedes
1985 Vitoria-Barcelona
1986 Oviedo-Vitoria
1987 Vigo-Oviedo
1988
1989
1990 Burgos-Zamora
1991 Barcelona
1992 Pamplona
1993 León-Bizkaia
1994 León
1995 Bilbao
1996 Barcelona
1997 Valencia
1998 Murcia
1999 Santiago de Compostela
2000 Andorra
2001 Ciudad Real
2002 Murcia
2003 Mallorca
2004 Alicante
2005 Aranda de Duero
2006 Huesca
2007 Córdoba
2008 Salou
2009
2010 Oviedo
2011 Burgos
2012 Vitoria
2013 Archena. Murcia
2014 Alicante
2015 Mallorca
2016 Girona
2017 Bilbao
2018 Córdoba
2019 Donostia
2020 COVID
2021 COVID
2022 Murcia
2023 Bizkaia
2024 Burgos
2025 Mallorca
2026 Vitoria
Territorio “de contrastes”
En esta edición se dividirá en cuatro etapas, las cuales también se pueden hacer de forma suelta, por el valle de Aramaiona (primera etapa, el martes 19), Rioja Alavesa (segunda etapa, miércoles 20), Estribaciones del Gorbea (jueves 21, tercera etapa) y Llanada (última etapa, viernes 22), todas ellas con final en el Gran Hotel Lakua de Vitoria (donde el lunes 18 tendrá lugar la recepción de visitantes), que recorrerán buena parte de esta “riqueza natural, cultural y humana”.
Y es que cada zona mostrará un paisaje distinto, desde los bosques del norte hasta los viñedos del sur, pasando por los campos y humedales de la zona central.
Supondrán un kilometraje total de 380 y un desnivel acumulado de 5.500 metros positivos a lo largo de este territorio alavés “de contrastes”.
No en vano, en apenas unos kilómetros se pasa de los valles y montañas del norte y el este a los amplios paisajes de la Llanada Alavesa y de ahí, a los viñedos y colinas suaves de Rioja Alavesa, al sur. “
Esta diversidad convierte a Álava en un paraíso para el cicloturismo, con carreteras bien conservadas, poco tráfico y paisajes que invitan a disfrutar del pedaleo”, destacan desde su organización.
Inscripciones
Hasta ayer, domingo, se pudo realizar sus inscripciones, de las que a mediados de esta semana “ya rondaban por los 175-200 participantes por cada etapa”, tanto del cuerpo de Vitoria, como del de la Diputación, y de los territorios vecinos de Bizkaia y Gipuzkoa, pero también se han animado efectivos procedentes de todos los rincones del Estado.
“Hay apuntados de Canarias, Murcia, Alicante, Mallorca, Aragón, Sevilla, Córdoba, Jaén, Asturias, Cataluña, Ciuda Real, Madrid, León...”, detalla Sáez Cámara.
El más veterano tiene 75 años y el mas joven 23 años. Por eso, también hay gente que está jubilada, teniendo en cuenta que esta marcha empezó en 1985, como “una iniciativa que empezó en Vitoria y luego ha ido rotando ya por provincias”.
Esa primera marcha desde Álava fue hasta Barcelona “y luego fue parando en diversos parques de bomberos también, a dormir y así. Y fue cogiendo un poco de fuerza”.
Nivel de exigencia
En cuanto a las etapas de su nueva edición, “quitando la última, que es la de la Llanada, que es más tranquila y más corta, son bastante parecidas en cuanto al desnivel y porque son un poco más largas”.
Aunque los bomberos y bomberas destacan por estar en forma ya de por sí, Sáez de Cámara aclara que para esta cita se suelen “preparar un poco más”, pero sin olvidar, eso sí, de que se trata de una marcha no competitiva.
“Casi es una excusa a la hora de enseñar nuestro territorio, nuestras formas de andar en bici, a otros compañeros de otros servicios. Al final es una marcha en la que se puede apuntar todo el mundo en un ambiente distendido. Sí que habrá momentos para que el que quiera apretarse pueda hacerlo, pero es como una cicloturista más”.
De hecho, hay varias modalidades de inscripción. “Damos esa opción, para la gente que viene de fuera, que igual viene con acompañante, y que no se ven haciendo las cuatro etapas. Y también se puede elegir todo organizado, con hotel incluido, a pensión completa, y que incluye todas las etapas y maillot. O la que damos de ir un día solo, porque trabaja el resto de días o porque no le apetece ir todos”, añade.
Sea la que se elija, todos los participantes irán con maillot propio, que es verde, tal y como se hizo en la edición de 2012, el año de la Green Capital, “y este año hemos querido un poco orientarlo hacia ese sentido”.
Pero al no ser competitiva, no habrá entrega de premios. “El caso es hacer la marcha, disfrutar del entorno y de la gente también”, resalta.
Por eso mismo, también se organizan visitas turísticas, “normalmente, dirigidas a la gente que se queda del hotel, porque como están los cuatro días aquí, se suele ofrecer alguna visita de nuestro patrimonio”.
Por ejemplo, en la etapa del Valle de Aramaiona, una vez que acabe la prueba deportiva de ese día, se pretende hacer una de tipo turística y otro día, se quiere organizar una cata de vinos entre las personas que se alojen en el mismo.