Mantener, apoyar y sostener una decisión. Porque para una joven, decidir que quiere dedicarse a apagar fuegos y rescatar a personas puede romper con la normalidad. Bajo esas tareas nació, hace ya dos años, el campus Ser Bombera, en Álava. Esta vez, los días 3,4 y 5 de julio volverá a acoger a 30 mujeres en Nanclares de la Oca. Para su coordinadora, Andrea Aja Maruri, es importante que el papel de la mujer en el sector sea cada vez mayor, especialmente en un momento en el que Álava dispone de, únicamente, ocho bomberas.
En los tres días de duración, las inscritas recibirán desde nociones más técnicas del oficio como maniobras de extinción de fuego, de accidentes de tráfico y rescates, hasta formaciones y sesiones para reforzar “la sororidad” entre ellas. La única condición: ser mujer y tener entre 18 y 30 años.
“En la primera edición acogimos a chavalas de entre 14 y 18 años. Eran muy pequeñas y, como es normal, les quedaba lejos pensar en el mundo laboral. El segundo año, subimos a una franja más adulta en la que están más cerca de tomar decisiones sobre su futuro profesional. Ya nos encontramos con unas cuantas que estaban opositando. Ahí me di cuenta que era importante reforzar y apoyar esas decisiones”, explica la coordinadora.
Esa puede ser una de las razones por las que la iniciativa haya tenido tanto éxito en cuanto a participación. Aunque en cada edición solo exista disponibilidad para 30, entre los dos años anteriores se superaron las 250 solicitudes. El plazo para las inscripciones de esta edición, se abrirá a comienzos de mayo y tendrán prioridad las alavesas en caso de que los huecos se completen. Si se mantiene la tendencia de los años anteriores, todo apunta a que será así.
"En otras ediciones nos encontramos ya con unas cuantas que estaban opositando para ser bombera. Ahí nos dimos cuenta que nuestra tarea más importante es reforzar y apoyar esas decisiones"
Todo lo necesario
En cuanto al material, nadie debe preocuparse. Aunque más adelante, cuando se abra el plazo de inscripción, detallarán todo lo relativo a equipamiento, la coordinadora adelanta que las participantes recibirán el material necesario para todo tipo de actividades y formaciones. Unas sesiones que contarán con un equipo profesional formado por: dos educadoras, una entrenadora, tres enfermeras y cinco bomberas. En cuanto a la ubicación de este año, el campus vuelve al punto de partida: regresan a Nanclares, al albergue de Los Menesianos, concretamente.
Red de apoyo
Muchas veces ni siquiera existe como opción para una mujer dedicarse a este trabajo tan sacrificado. Otras veces, es el “ruido” del entorno quien apaga el fuego de esa motivación. Por eso celebrarán la tercera edición del campus. Por un lado, para tejer una red entre aquellas mujeres que padecen de ese ruido social tras tomar una decisión tan personal. “Veo que aunque esas decisiones, muchas veces, aparecen de la nada, hay que mantenerlas, hay que apoyarlas y hay que ayudar a sostenerlas, porque muchas jóvenes se encuentran mucho ruido”, denuncia Andrea Aja. Y, por lo tanto, la imagen de mujeres como referentes se convierte en algo indispensable en el sector de la extinción y prevención de incendios.
Aumento de interés
A las pioneras en el mundo bomberil, aclara Aja, les alegra ver que cada vez más mujeres se atreven a prepararse. Los datos en Álava hablan por sí solos: actualmente, existen 7 bomberas en el Cuerpo de Vitoria, entre ellas Andrea Aja, y solamente una en la plantilla de la Diputación. Parece un número muy bajo, pero por otro lado, respecto a las que están intentando entrar en el sector, el dato evidencia que el interés está aumentando: “En las oposiciones de Vitoria de 2017, fueron 80 las inscritas. En las últimas de 2025, ya eran más de 210”. Es algo menos del triple.
Pero la coordinadora del campus también se pone los pies en el suelo: “Hay un claro aumento de interés entre las mujeres, pero no hay que olvidar que las personas inscritas en estas oposiciones fueron casi 1500”.
En Vitoria, desde las oposiciones de 2017 a las últimas de 2025, casi se ha triplicado la cantidad de mujeres inscritas
Doble preparación
Que sean 30 mujeres quienes completen este grupo es “necesario” para Aja. Habla del proceso de formación casi como una preparación doble, marcado por los “estereotipos y ruidos creados” al rededor de la imagen de la bombera. “Creo que en un grupo homogéneo es más fácil que aparezca la vulnerabilidad, los retos de cada una y así poder animarnos y empujarnos a superarlos”, concluye la coordinadora, que “por suerte” contó con el apoyo de todo su entorno cuando ella decidió dar el paso a prepararse para lo que ella quería y para aquello que le motivaba: ser una bombera.
Que la mujer que piense en apagar y prevenir incendios sienta que tiene opciones y que las opositoras reciban el apoyo de más aspirantes como ellas. Porque “ningún ruido” tiene que ser capaz de apagar la llama de una motivación. Para ello, el 3, 4 y 5 de julio el campus Ser Bombera volverá a abrir sus puertas a las jóvenes alavesas.