El ministro de Relaciones Sindicales el 3 de marzo de 1976, Rodolfo Martín Villa, recuerda los sucesos de hace 50 años en Vitoria, en los que cinco trabajadores murieron por los disparos de la Policía Armada, como una "suma de errores horribles" que derivaron en "algo que se pudo evitar".
En sendas entrevistas concedidas a RTVE y a Radio Vitoria con motivo del 50 aniversario de aquellos hechos, Martín Villa asegura que mantiene "un recuerdo marcado por la rabia y el dolor", al tiempo que sostiene que él no dio la orden de desalojar por la fuerza la asamblea de trabajadores de la Iglesia San Francisco de Asís de Zaramaga.
El exministro afirma que el domingo anterior a los hechos se reunió en el parador de Hondarribia con los presidentes de los consejos de trabajadores y empresarios de las tres provincias vascas y Navarra, con quienes abordó la reforma sindical y la situación de Vitoria, donde la tensión crecía tras varias semanas de huelga de los trabajadores de varias empresas.
Martín Villa explica que la situación en Vitoria aquellos días "no era de paz y libertad", al tiempo que apunta a un momento de falta de autoridad. "El gobernador civil, el comisario de la policía, el jefe de la Policía Armada, sea quien sea quien debía estar presente, no podía estar como si no parara nada, estar con los brazos cruzados", señala.
"Quizás a toro pasado se puede decir que no se debió permitir la reunión, pero lo cierto es que se permitió y allí había miles de trabajadores", afirma Martín Villa, quien sostiene que "las dificultades fueron manifiestas y las responsabilidades totales", aunque no se ve capaz de "colocarlas en personas concretas".
Respecto a su propia responsabilidad en aquellos sucesos, Martín Villa afirma que siempre se ha sentido cerca de las responsabilidades en todos los gobiernos a los que ha pertenecido. "Incluso de aquellas actividades en las que yo no hubiera participado", añade.
"En ese tema yo no tenía las responsabilidades sobre las actuaciones policiales, pero ciertamente me he considerado muy cerca de lo que allí pasó y tengo un sentimiento de rabia y dolor por no haber podido evitarlo", afirma.
Orden de intervenir
Sobre quién dio la orden de intervenir en la iglesia, Martín Villa explica que al cabo de unos meses asumió el Ministerio de la Gobernación, por lo que sabe que "los gobernadores civiles podían tener la responsabilidad". "Creo que el gobernador civil de Álava la asumió al requerir refuerzos para actuar. La actuación allí fue más de tipo militar y de agentes militares con mando militares", añade.