El Baskonia ha cerrado definitivamente los últimos flecos para la renovación de Kobi Simmons, que seguirá en el club vitoriano hasta 2028 a falta de confirmación oficial.

El principio de acuerdo para la ampliación de contrato del exterior estadounidense ha quedado sellado días atrás por dos temporadas más, por lo que la entidad del Buesa Arena inicia así la reconstrucción de un equipo que sufrirá numerosas novedades durante el próximo mercado estival.

Mientras jugadores como Trent Forrest, Matteo Spagnolo o Mamadi Diakite ya tienen los dos pies fuera de Vitoria, Simmons sí ha aceptado la última oferta de renovación del Baskonia, muy mejorada respecto a la primera y que ha terminado de convencer al que hoy en día es uno de los primeros espada de Paolo Galbiati.

El cambio de agencia de representación -ahora es cliente de YouFirst- no ha sido finalmente un obstáculo para que termine quedándose en Vitoria un jugador que estaba en el punto de mira de otros conjuntos de Euroliga.

Según el periodista Oscar Herreros, el primero en informar sobre el acuerdo, la vinculación por dos temporadas contará, como es habitual en otros casos, con una cláusula en el verano de 2027 para que tanto el jugador como el club tengan la opción de poner fin al contrato de forma unilateral.

El combo estadounidense había sido tentado por el Partizan, pero el Baskonia ha reaccionado a tiempo para, con una importante mejora de las condiciones salariales, convencer a quien actualmente es uno de los puntales ofensivos del equipo de que siga vistiendo como azulgrana las dos próximas temporadas.

Un pilar sobre el que construir

Llegado en noviembre del año pasado, Simmons ha encajado desde un primer momento como anillo al dedo en el ideario baloncestístico del técnico italiano. Inicialmente aterrizó en Vitoria como sustituto temporal para Trent Forrest, pero mejoró con creces las prestaciones de Markquis Nowell, el tercero en discordia, y el club terminó ejecutando la opción de prolongar su estancia hasta el final de la temporada.

Con Trent de regreso, perdió protagonismo especialmente en las convocatorias de la liga doméstica, pero su visión de juego y capacidad anotadora, sumadas a unas excelentes condiciones físicas y envergadura con 1,93 metros de altura, le han permitido ir ganando terreno hasta el punto de, con todo merecimiento, adueñarse de una de las plazas de extracomunitario por delante de Markus Howard.

Pese a no tener su capacidad para entrar en trance anotador y completar exhibiciones cercanas a los 30 puntos, se trata de un jugador más versátil capaz de jugar tanto en el puesto de base como en el de escolta, complementarse con otro director de juego y contener a rivales de distintas alturas en los cambios defensivos.

Este curso ha promediado en la Euroliga 11,2 puntos, 3 asistencias, 1,3 rebotes y 10,8 créditos de valoración de media, mientras que en la ACB registra 12,8 puntos, 2,5 asistencias, 2,2 rebotes y 10,9 de valoración.

Además, su confianza ha ido creciendo y viene de completar algunos de sus mejores partidos como baskonista con los 25 puntos y 5 asistencias para 27 de valoración ante el Barcelona (su máxima en la ACB), los 21 puntos y 4 rebotes en la victoria ante el UCAM Murcia o los 18 puntos, 5 asistencias y 4 rebotes frente al Coviran Granada el pasado domingo, cuando volvió a ser el baskonista más destacado.

Con este movimiento, los gasteiztarras consiguen al menos contener a uno de sus referentes, aunque se vuelven a encontrar con que, salvo que se dé una salida de Markus Howard, tienen ya cubiertas sus dos plazas de extracomunitario de cara a la próxima campaña, lo cual resta flexibilidad a la hora de construir la plantilla.

Por ello, lo ideal sería que Simmons consiguiera este verano un pasaporte comunitario, algo que no es descartable y que evitaría al entrenador decisiones como la de la Copa del Rey, cuando dejó a una pieza importante como es el de Atlanta en la grada. Eso sí, con su contrato ya atado y atendiendo a las convocatorias recientes, todo indica que el play off no se lo perderá.