En los últimos dos años, ha habido 16 vertidos contaminantes en los ríos y cauces fluviales de Álava. La mayoría de ellos (12) se produjo durante 2025, el último de ellos el 2 de diciembre en Berantevilla, mientras que los cuatro restantes ocurrieron en 2024. Son los datos que dio a conocer este lunes en comisión de las Juntas Generales, la diputada de Agricultura, Noemí Aguirre, quien precisó, a preguntas del PP, que solo un caso derivó en sanción porque “muchas veces no es posible determinar con precisión el autor material. En este caso, lo habitual es aperturar unas diligencias previas de investigación, a fin de determinarlo, y de poder incoar el correspondiente expediente sancionador”.

Pese a ello, Aguirre remarcó que “el procedimiento funciona, aunque muchas veces es complicado saber quién ha sido el causante y ojalá lo supiéramos para controlar mejor”.

PROCEDIMIENTO

En concreto, el Departamento de Agricultura, a través de las secciones de Caza y Pesca de la Diputación, tiene encomendadas las funciones de control, seguimiento, actuación y sanción de dichos vertidos en los cauces y ríos alaveses. 

Y detalló que en la actualidad, hay 34 guardas forestales, 28 de ellos de Montes y siete de Caza y Pesca. “El año pasado hubo una OPE y me consta que en la siguiente se abre alguna plaza para Montes”, anunció. 

En cuanto al procedimiento en cuestión, si se produce mortandad de peces, se da parte al guarda de la Sección de Caza y Pesca, a la Oficina de Caza y Pesca, al inspector de URA de la zona, Diputación, Miñones y Ertzaintza.

Tras ello, el guarda acudirá al lugar y en colaboración con URA, intentará encontrar el foco del vertido, entre otras tareas.

Y si existe mortandad de peces y el agua presenta aspecto sospechoso, se recogerá muestra de agua para su análisis. Si no, se dejará en manos del inspector de URA la toma de muestras. 

EN 2024

Respecto a las actuaciones, Aguirre detalló de forma exhaustiva los vertidos. 

-El primero de 2024 se produjo el 21 de enero, en la cuenca del Zadorra, con un posible origen en la fábrica de Quesos Aldanondo, que pese al cese de actividad desde su incendio, guardaba depósitos con supuestamente productos tóxicos que pudieran haberse derramado en el cauce. Sí que hubo mortandad piscícola.

-El 24 de enero, en la cuenca del Nervión, hubo aguas fecales de origen indeterminado mezcladas con pluviales en un colector que vierte al río. No hubo mortandad.

-El 11 de junio, en esa cuenca del Nervión, un coche siniestrado cayó al cauce del río Altube y se quedó volcado sobre el lecho rocoso. No causó mortandad de peces.

-El 22 de julio, en la cuenca del Zadorra, se desconoce el origen de la causa que provocó la mortandad “de escasa entidad”, probablemente por anoxia (al quedarse sin oxígeno), por tratarse de aguas remansadas.

2025

-Pasando ya al año 2025, el primer vertido de ese año se produjo el 22 de febrero, en la cuenca del Deba, donde hubo un enturbiamiento, por posible aportación de finos por escorrentía desde el desacopio situado en Untzilla y el túnel del TAV. No hubo mortandad.

-Cinco días después, el 27 de febrero, en la cuenca del Ega, hubo un enturbiamiento, por la aplicación de compuestos bitominosos en las obras de la carretera del puente de Musitu. Durante la noche se registraron precipitaciones intensas en un corto intervalo, provocando el arrastre de parte del producto al río. No murieron peces.

-El 19 de junio, en la cuenca del Nervión, hubo un atascamiento de una fosa séptica de Larrimbe, que vierte directamente al cauce, y que genera turbidez y mal olor en el agua. No hubo mortandad. 

-El 26 de ese mes, en la cuenca del Zadorra, posibles punto de vertido: colector pluviales de Víllodas, EDAR de Víllodas, con una rampa de fácil acceso al agua del río "donde alguien podría haberse desecho de productos químicos o fitosanitarios". Sí que hubo mortandad.

-El 18 de julio, en la cuenca del Ega, posible punto de vertido en el núcleo urbano de la localidad de Ullibarri-Arana, donde un desagüe de agua limpia proveniente del lavadero y una arqueta hormigonada del colector general de aguas fecales y pluviales de esta localidad, provocó un ligero enturbiamiento del agua del río y restos de toallitas, por lo que se sospecha que el colector de aguas fecales podría tener alguna fuga. Sí que hubo mortandad "de escasa entidad".

-El 7 de agosto, en la cuenca del Nervión, localización de arquetas recientemente abiertas de aguas residuales, con fuerte olor a fecales, a unos 60 metros en línea recta del punto de vertido, en el que desemboca en varios tubos. Sí que hubo mortandad "de escasa entidad".

-El 6 de septiembre, en la cuenca del Zadorra, se aprecia que los vertidos de fecales son algo recurrente en él, al estar ennegrecido y que habitualmente no se observan peces. No hubo mortandad.

-El 1 de octubre, en la cuenca del Zadorra, vertido posiblemente provocado por la empresa encargada de la limpieza del sistema de almacenamiento de gasoil para la calefacción de una vivienda del pueblo. No hubo mortandad.

-El 3 de ese mes, en la cuenca del Zadorra, existe la sospecha de que pueda haberse producido algún vertido de producto insecticida o plaguicida en ese mismo lugar y sí que hubo mortandad.

-El 25 de ese mes, en la cuenca del Nervión, presencia de agua blanquecina en el río Nervión, a la altura del campo de fútbol de El Refor de Amurrio y no hubo mortandad.

-El 18 de noviembre, en la cuenca del Bayas, se sospecha que el caudal escaso en el tramo confinado y de baja corriente, con posible disminución del oxígeno disuelto, agravada por un supuesto vertido de origen doméstico agrícola que pudiera estar relacionado con maquinaria utilizada para el aprovechamiento de choperas en ambas orillas del tramo afectado. Sí hubo mortandad. 

-Y el 2 de diciembre, en la cuenca del Zadorra, hubo un vertido blanquecino al cauce procedente de una de las empresas. Se trató de uno autorizado y recurrente. No hubo mortandad.

OPOSICIÓN

En cuanto a las reacciones de la oposición, Endika Sáez de Adana, de EH Bildu, incidió en la necesidad de reforzar los guardas forestales, “porque es el territorio con mayor monte público y el que menos tiene”.

Borja Monje (PP) expuso que los agricultores y ganaderos afectados, trasladan a su grupo que “el problema es que no conocen cómo acaban esos expedientes, ni como se ejerce el liderazgo o las labores de coordinación al respecto”, ya que “rara vez conocemos las consecuencias y el final de estos expedientes”.

Mientras que Damián García (Elkarrekin) se interesó por cuántos de esos 16 vertidos recibieron sanción.