Ibrahim Diabate puso este lunes el punto y final a las presentaciones de las nuevas caras incorporadas por el Deportivo Alavés en el mercado de invierno. Fue el tercero en hacerlo, después de Ángel Pérez y Ville Koski, mientras sigue su puesta a punto necesaria para empezar a contar para Eduardo Coudet. En la previa del duelo ante el Getafe, el argentino indicó que, como mínimo, necesitaría dos semanas.
"Me siento bien, estoy trabajando fuerte para coger ritmo e incorporarme al equipo lo antes posible. Eso es lo que quiero", explicó el ariete costamarfileño. Su necesidad de una puesta a punto nace por el parón en noviembre de la competición sueca. Volvió a los entrenamientos en enero, en una preparación en Alicante, y llegó a Vitoria-Gasteiz tras más de dos meses sin disputar un encuentro oficial.
Durante su presentación, Diabate admitió que fichar por el Alavés, que le demostró mucha confianza, había sido "más fácil y rápido" de lo esperado. Y no tiene quejas de sus primeros días en el club babazorro: "Los compañeros me han acogido genial, también el cuerpo técnico, y estoy muy contento". Comentó, además, que le encantaría seguir en Mendizorroza cuando acabe su cesión el 30 de junio.
"Un punta rematador"
Preguntado por sus características sobre el césped, el costamarfileño se definió como un jugador que "trabaja mucho y va en profundidad". Se ve como un punta "rematador", con la portería entre ceja y ceja constantemente. Y eso es lo que espera aportar al Glorioso. Quiere "marcar goles", en concreto "enchufar" todas las ocasiones que se le presenten. Siempre, por supuesto, pensando en el colectivo.
Por otro lado, no sabe si llegará al duelo contra el Sevilla de este sábado, pero le gustaría hacerlo. "Tengo muchas ganas de enfrentarme a ellos. Conozco de haber coincidido en el filial a Juanlu (Sánchez), por ejemplo", admitió. Sobre por qué se marchó a Suecia pudiendo seguir en España prefirió no profundizar. Simplemente, entendió que el campeonato escandinavo podría venirle bien a sus características.
Pero está "encantado" de regresar a LALIGA. Siempre ha sido su "sueño" triunfar aquí, aunque es consciente de que no será tarea sencilla: "Los centrales aquí son muy duros y fuertes, ya lo vi en el Mallorca. Trabajo para estar a la altura y ayudar al equipo".
Diabate considera, además, que puede encajar bien con los tres arietes que ya están en plantilla: Lucas Boyé, Toni Martínez y el joven Aitor Mañas.