El Joventut de Badalona visitará el Fernando Buesa Arena este domingo para enfrentar al Kosner Baskonia por la 17º jornada de la ACB. Lo hará liderado por el veterano Ricky Rubio, quien ha regresado a un gran nivel al equipo donde comenzó su carrera.

Más de veinte años han pasado desde que el base debutase en el 2005 con tan solo 14 años en la Penya, convirtiéndose en el jugador más joven en estrenarse en la ACB. Desde ese instante todas las miradas del baloncesto español se centraron en él. Y no era para menos.

Su visión de juego, manejo de la pelota y un dominio en la cancha nada habitual para su edad sorprendieron a todos los que le veían jugar. Pronto le comenzaron a catalogar como la mayor promesa del básquet español y su trayectoria profesional empezó a ir en un ascenso continuo.

Empezó a cosechar títulos individuales y colectivos, conquistando junto a un histórico Joventut la Copa del Rey y la ULEB CUP durante el año 2008. Además, internacionalmente con la selección española también logró la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Pekín, siendo solo superado en la final por la casi siempre invencible Estados Unidos.

Todo esto convirtió a Rubio como uno de los jugadores a tener en cuenta para el draft de la NBA del 2009. Fueron los Minnesotta Timberwolves quienes le seleccionaron en la quinta posición, por delante de jugadores históricos como Stephen Curry o Demar DeRozan.

Pese a ser escogido en el draft, Ricky pasó otras dos temporadas jugando en España, cambiando el verdinegro del Joventut por el azulgrana del Barcelona. Ya en la NBA, su primera impresión fue muy favorable. Fue escogido como rookie del Mes de la Conferencia Oeste en enero e incluido en el mejor quinteto de rookies de la temporada.

Además, su estilo de juego basado en pases casi imposibles y jugadas imaginativas hacían de él uno de los jugadores más vistosos de la liga. El base catalán pudo gozar de una exitosa carrera en la NBA, donde permaneció 12 años en las franquicias de Minnesota Timberwolves, Phoenix Suns, Utah Jazz y Cleveland Cavaliers.

Ricky protagonizó noches ciertamente históricas, como cuando en 2021 anotó con los Cavaliers 37 puntos en el Madison Square Garden o en 2017 repartió 19 asistencias jugando para Minnesota.

Su carrera internacional tampoco se quedó corta. Con La Familia ganó Eurobaskets, medallas en Juegos Olímpicos y el Mundial de China 2019. En este último torneo seguramente desplegó el mejor baloncesto de su carrera, siendo escogido MVP de la competición.

Problemas de salud mental

Nadie podía imaginar que mientras Rubio triunfaba en el más alto nivel del baloncesto profesional, también sufría problemas de salud mental. Como él mismo admitió en una entrevista en ‘Lo de Évole’: “Para mí nunca nada era suficiente”.

El genio del Masnou admitió haber convivido con la ansiedad, el estrés y el síndrome del impostor tras el Mundial 2019: “Me decía, ‘soy un farsante’, no me merezco esto. Todo lo vivía desde el sufrimiento”.

Ricky Rubio, apoyando al Joventut desde la grada durante un encuentro de la pasada campaña. ACB Photo/D. Grau

Estos problemas de salud le hicieron abandonar la NBA y no participar con España en el Mundial de 2023. Llegó a plantearse dejar el baloncesto, asegurando que para él “durante tres o cuatro meses el baloncesto se había acabado para siempre”.

Por suerte, volvió. No fue fácil, pero gracias a la ayuda de profesionales y al trabajo consigo mismo, Rubio ganó su partido más importante. Así, en 2024 regresó al baloncesto, jugando de nuevo para el Barcelona.

Gran nivel en Badalona

Con los culés disputó la segunda mitad de la temporada 23-24, promediando 6 puntos y 4 asistencias en 18 minutos de juego por partido.

Números discretos para un jugador de su categoría, pero eso era lo de menos. Ricky Bussines estaba de regreso. Cuando el Barça decidió renunciar a su derecho a tanteo, Rubio quedó libre y pasó en blanco una temporada entera, la 2024-25. Finalmente, esta temporada llegó a un acuerdo para regresar al club donde todo empezó para él: el Joventut de Badalona.

No pudo empezar de mejor manera. En su primer partido de liga, ante el Covirán Granada, consiguió 19 puntos, 4 asistencias, 3 rebotes y 3 robos de balón, para una valoración de 30 puntos, en poco más de 19 minutos en pista.

El gran nivel de su debut iba a ser la tónica habitual de su temporada. Promediando 12,6 puntos, 5,6 asistencias y 16,7 de valoración, Rubio está siendo uno de los mejores jugadores de la ACB esta temporada. Actualmente se encuentra cuarto entre los jugadores más asistentes y sexto en valoración.

Su liderazgo en cancha es vital para su equipo, formando uno de los mejores dúos de la competición junto a Ante Tomic. Sus pick and roll ya son conocidos y temidos por todas las defensas de la liga.

El Kosner Baskonia será el siguiente conjunto que intentará pararle los pies. Será la segunda vez que el veterano base vuelva al Fernando Buesa desde que regresó al básquet español, siendo la primera el 10 de marzo de 2024. Ese día, el cuadro alavés se hizo con la victoria ante el Barça, aunque Rubio pudo firmar sus dos primeros puntos desde su vuelta a la ACB.

Simmons, Forrest y Villar no lo tendrán nada sencillo ante un Rubio que llegará más descansado que los azulgranas. El Baskonia viene de disputar dos partidos de Euroliga entre semana, ante Panathinaikos y Fenerbahçe, mientras que la Penya ha jugado un único encuentro ante Unicaja por la Liga de Campeones.

Con un récord muy parecido, de 10-5 para el Baskonia y de 10-6 para el Joventut, el partido de este domingo a las 17:00 se presenta como uno de los más apetecibles de esta jornada. Veremos si los de Paolo Galbiati son capaces de frenar el motor que supone Rubio para los de Badalona.