No está siendo ni mucho menos la mejor campaña del Kosner Baskonia en la Euroliga. La última derrota ante el Dubai Basketball (100-94) volvió a dejar en evidencia al equipo en la competición continental y en concreto a varios jugadores que están rindiendo por debajo de lo esperado.

Entre ellos, aunque ya no sea novedad a estas alturas de la temporada, se encuentra un Markus Howard al que las cosas no le volvieron a salir sobre el parqué de la cancha de Sarajevo. El escolta estadounidense, sin acierto desde la línea de tres y sufriendo en defensa en prácticamente cada internada rival, finalizó el partido con mal sabor de boca pese a ser el segundo jugador más utilizado en la rotación por Galbiati –tan solo por detrás de Mamadi Diakite–.

Nueve puntos repartidos en un solo triple anotado de nueve intentos desde la línea del 6,75, una única canasta en juego de tres posibles y cuatro de cuatro en tiros libres, fueron el flojo registro anotador en el enésimo día aciago para el americano. 

Lo peor de todo es que viendo sus últimos choques con el Baskonia, en los que hay más sombras que luces, el hecho de que Howard no esté entre los grandes líderes del conjunto azulgrana es algo que ya casi ni sorprende esta temporada.

Lastrado por las lesiones

Desde el inicio del curso ya surgieron las primeras dudas sobre el estado físico del escolta de Nueva Jersey que recientemente celebró su 27º cumpleaños. Galbiati fue el primero en tomar una decisión que no era nada fácil y decidió sacrificar a Howard para el partido ante el Real Madrid de la primera vuelta.

El tiempo le dio la razón al italiano y el Baskonia pudo disfrutar de una victoria épica ante los merengues (105-100) en un encuentro en el que Trent Forrest salió elegido como el MVP. Pese a los galones de Howard, su ausencia ante el equipo de Scariolo no se notó en absoluto.

Sin embargo, el técnico transalpino volvió a darle la oportunidad días después en el duelo de Euroliga en París, donde sufrió una lesión articular en uno de los dedos de la mano izquierda que le mantuvo alejado de las canchas durante casi un mes. 

En su regreso, Howard mostró a finales del 2025 el que seguramente haya sido su mejor nivel de toda la temporada y regaló partidos memorables como el de Unicaja en Liga o Barcelona en Euroliga que hicieron recordar a sus mejores tiempos. No obstante, para desasosiego de la afición baskonista, ese tramo resultó ser un espejismo y con el arranque del 2026 las carencias del escolta volvieron a dejarse ver.

Además, a mediados de enero sufrió una lesión muscular que le volvió a dejar fuera del parqué durante varios partidos. Este no sería el último contratiempo del curso, ya que en el derbi vasco previo a la Copa –que era su tercer partido liguero del año– una contusión en su rodilla izquierda le volvió a dejar lastimado para un torneo en el que, a excepción de algunos minutos, volvió a estar descafeinado.

Oportunidad para Simmons

Las lesiones de Howard están pausando su evolución esta temporada y continúan impidiéndole mostrar su mejor nivel sobre el parqué. El estadounidense no está fino de cara al aro y en defensa sigue sufriendo de lo lindo cada vez que le postean.

Esta situación, sumada al buen nivel de Kobi Simmons desde su llegada, pueden dibujar un nuevo escenario que Galbiati ya llevó a cabo en el último encuentro liguero ante el Hiopos Lleida. Con Forrest como inamovible y Nowell relegado a la última opción, ahora la duda del italiano para el segundo descarte radica entre Howard y Simmons.

De momento, fue el segundo quien se llevó el gato al agua en el duelo ante los catalanes. Howard, que siempre había partido en los planes del Baskonia por delante de Simmons –incluso en la Copa–, quedó descartado para medirse al conjunto dirigido por Gerard Encuentra. Una decisión comprensible a la par que sorprendente, ya que el preparador italiano pocas veces –por no decir ninguna– había escogido al base antes que al escolta.

A la espera de lo que ocurra este domingo en la previa al encuentro que enfrentará al Baskonia con el San Pablo Burgos (Coliseum Burgos, 12.30 horas), la puerta para Simmons de entrar en la rotación está más abierta que nunca. Hasta entonces, existirá la duda de si la decisión de la pasada jornada ante el Lleida fue algo temporal o, por el contrario, se podrá extender en el tiempo.

Pese a no ser de los jugadores más destacados en aquel encuentro –por culpa del gran papel de Forrest, Diakite y Omoruyi–, Simmons completó un partido notable en el que disputó 17 minutos, anotó 13 puntos y fue importante en los minutos finales con 5 puntos que confirmaron la remontada del Baskonia.