El director de orquesta alavés Juanjo Mena ha anunciado que pondrá fin a su carrera musical a finales de 2026, después de que en enero de 2025 anunciara que padece Alzheimer.
En un comunicado difundido para anunciar su decisión, el director reconoce que el paso del tiempo ha cambiado su situación personal y profesional. «Siento que ha llegado ya la hora de la despedida», señala.
Cuando hizo pública su enfermedad, sus allegados explicaron que quiso hacerlo para dar “visibilidad a la enfermedad”. Mena reconoció entonces que había dirigido “muchas partituras complejas” en su vida, pero que la que le tocaba entonces “era "la más difícil de todas”.
Premio Nacional de Música, Medalla de Oro de Álava, Hijo Predilecto de Vitoria y referente internacional, él ha sido, es y será una figura imprescindible en el mundo de la música y la cultura vasca. En diciembre del año pasado, el músico alavés recibía un nuevo reconocimiento a su trayectoria de manos de Diario Noticias de Álava, que le hizo acreedor del premio +Talento en su gala anual.
"El tiempo no ha pasado en balde, la enfermedad ha avanzado y yo también he cambiado. Las condiciones de hace un año no son las de ahora y la actual situación obliga a tomar decisiones importantes", ha explicado.
El músico alavés ha afirmado que siente "que ha llegado ya la hora de la despedida". "La citada partitura tiene un final y sus últimos compases están ya escritos. Los conciertos de este año serán, si no hay contratiempos, los últimos conciertos que dirigiré desde el pódium", ha anunciado.
Mena ha pedido que estos conciertos de despedida "se conviertan, también, en una ocasión especial para el agradecimiento y, sobre todo, en un motivo de celebración".
"Cuarenta años de carrera musical dan para muchísimas notas de agradecimiento. En primer lugar para mi familia, por su apoyo permanente y paciencia infinita y, en segundo lugar, a todos los aficionados, a todas las orquestas y a cada uno de los músicos y personas con los que he tenido el honor y el placer de trabajar", ha agregado.
"Hagamos que los próximos conciertos se conviertan, de verdad, en una cadena de celebraciones en las que la música sea la única protagonista y argumento principal de encuentro solidario y amistoso entre las personas". "Hasta siempre", se ha despedido.
Comunicado íntegro
Queridos amigos y amigas,
Como recordaréis, hace un año tuve la necesidad de informaros sobre un asunto que afectaba a mi estado de salud. En efecto, unas pruebas practicadas unos meses antes revelaron que empezaba a manifestar síntomas de la enfermedad de Alzheimer. Ya entonces intuí, empleando un símil musical, que esta partitura iba a ser, probablemente, la más dificil de interpretar de entre todas las obras a las que me había enfrentado hasta ese momento.
Así ha sido. El tiempo no ha pasado en balde, la enfermedad ha avanzado y yo, también, he cambiado. Las condiciones de hace un año no son las condiciones de ahora y la actual situación obliga a tomar decisiones importantes.
Creo, siento que ha llegado ya la hora de la despedida. La citada partitura tiene un final y sus últimos compases están ya escritos. Los conciertos de este año serán, si no hay contratiempos, los últimos conciertos que dirigiré desde el podium. Esta es la decisión que hoy quería comunicaros. Una decisión, como os podéis imaginar, complicada de adoptar pero, al mismo tiempo, muy meditada.
Hay algo más. Me gustaria que estos conciertos de despedida se convirtieran, también, en una ocasión especial para el agradecimiento y, sobre todo en un motivo de celebración.
40 años de carrera musical dan para muchísimas notas de agradecimiento. En primer lugar a mi familia, por su apoyo permanente y paciencia infinita. Y, en segundo lugar, a todos los aficionados, a todas las orquestas y a cada uno de los músicos y personas con los que he tenido el honor y el placer de trabajar. De todos ellos y de todas ellas me llevo el mejor de los recuerdos: hicimos y disfrutamos mucho haciendo buena música.
Por último, antes de terminar, me permito la licencia de pediros un favor. La música, siempre lo he dicho, es intercambio de energía. Una corriente de misterio de ida y de vuelta entre los músicos y los oyentes. Hagamos que los próximos conciertos se conviertan, de verdad, en una cadena de celebraciones en las que la música sea la única protagonista y el argumento principal del encuentro solidario y amistoso entre las personas.
Últimos conciertos
Mena, que anunció hace 14 meses que sufría esta enfermedad, pero aseguró que tenía intención de seguir trabajando, ha explicado, en un comunicado, que la dolencia ha avanzado en este último año y le obliga a abandonar su carrera musical, aunque se ha comprometido a dirigir los conciertos que tiene programados en 2026.
Así, Mena se pondrá el próximo 21 de marzo al frente de la Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Cataluña para interpretar la novena sinfonía de Schubert y también dirigirá a la Orquesta Filarmónica de Málaga en el Teatro Cervantes de la ciudad andaluza en junio con un programa que incluye obras de Joaquín Rodrigo y Schumann.
Estos son los conciertos que, por el momento, tiene programados, aunque podría dirigir alguno más a lo largo del año.
Cabe recordar que la última vez que el maestro Mena se encontró con el público de su ciudad natal fue el pasado 5 de noviembre. En aquella ocasión, vivida en el Conservatorio de Música Jesús Guridi que tan bien conoce, se volvió a poner al frente de Euskadiko Orkestra.
Un referente
Mena inició su carrera profesional como director artístico de la Orquesta Sinfónica de Bilbao en 1999. Pronto fue nombrado director principal de la Filarmónica de Bergen, director principal invitado de la Orquesta del Teatro Carlo Felice en Génova y director asociado de la Orquesta Nacional de España.
En 2011 se alzó con la titularidad de la BBC Philharmonic, que dirigió durante siete temporadas en giras por Europa y Asia. Ha dirigido las más prestigiosas formaciones de Europa, incluidas las de Berlín, la de la Radio de Baviera, la Gewandhaus de Leipzig, las filarmónicas de Londres, Oslo, Rotterdam, Dresde, Begen y de la Scala, así como las sinfónicas nacional danesa, la de la Radio Sueca, y la Orquesta Nacional de Francia, entre otras.
Tras su debut en Norteamérica con la Sinfónica de Baltimore en 2004, ha dirigido la mayoría de las principales orquestas del continente. En Asia, dirige asiduamente la NHK Symphony Orchestra en Tokio.