En uno de los momentos cruciales de la temporada, por aquello de los enfrentamientos directos que tiene el Deportivo Alavés estas próximas semanas, parece que Eduardo Coudet sí tiene al menos claro cuál es el once tipo que presentará, salvo lesión o sanción de alguno de sus futbolistas.
Un equipo que el aficionado albiazul se sabe casi de carrerilla, a tenor de lo que se está viendo en estas últimas comparecencias y que ha coincidido con la dos victorias seguidas ante el Real Betis y el Espanyol, y pese a la última derrota ante el Getafe.
El perdón a Garcés ha provocado que el regreso del central a la competición haya venido acompañado de su primera titularidad tras cuatro meses de castigo curiosamente ante el rival al que se midió por última vez antes de ser sancionado por su famoso pasaporte.
Aún falto de ritmo, el argentino es indiscutible por su jerarquía y por lo que transmite al resto de compañeros, más allá de que el Deportivo Alavés gana a Tenaglia como lateral derecho, su verdadera demarcación.
Ello conllevará que el mañana sancionado Otto vaya al lateral izquierdo, dándole más experiencia si cabe a la parcela defensiva. En el centro del campo, Antonio Blanco es intocable y quien hasta hace pocas semanas era su acompañante, Denis Suárez, parece que tras su lesión va a tener que elevar su nivel si quiere recuperar su sitio en la alineación inicial.
Y es que Pablo Ibáñez sigue mostrando un rendimiento alto y pese a que el navarro suele ser uno de los futbolistas más sustituidos durante las segundas partes, siempre acaba jugando la jornada siguiente desde el comienzo.
Tras la marcha de Carlos Vicente a Inglaterra, Calebe tiene más papeletas si cabe para mantenerse en el flanco diestro, aunque luego con sus actuaciones tampoco es que el brasileño dé la sensación de tirar la puerta abajo. Pero ahora, al menos a corto plazo, no parece que vaya a tener demasiada competencia en ese puesto en el once titular. Tal vez la única dicotomía que se le plantee a Coudet actualemente en su once titular sea la del otro costado.
Aleñá ha vuelto a tomarle la delantera a Abde Rebbach y aunque el catalán siempre tiende a irse hacia dentro y menos veces a insistir por la línea lateral su asociación con los delanteros, así como su calidad técnica representan argumentos válidos como para que el entrenador argentino siga confiando en él por encima del argelino en este tramo de temporada.
La vuelta de Garcés y la entrada de Ibáñez por Denis en el centro del campo son las modificaciones más significativas del entrenador argentino
Igual de cierto que tras los descansos, lo que uno no está sobre el césped lo está el otro y rara vez se da la situación de verlos actuar juntos al mismo tiempo, por mucho que el ex del Getafe y Barcelona pueda desenvolverse como mediapunta, dadas las limitaciones que hasta ahora tenía el equipo vitoriano en cuanto al número de delanteros se refiere.
Toni y Boyé, indiscutibles arriba
Todo ello, tras concluir Coudet que el Alavés ofrece mejores sensaciones con dos arietes que con uno solo. Y en dicha demarcación sí que no hay apenas dudas.
Toni Martínez y Boyé también resultan intocables a día de hoy, por mucho que luego la faceta realizadora no sea todo lo fructífera que pudiera esperarse, Pero sin la competencia del apartado Mariano, y por mucho que ahora haya llegado Diabate, el murciano y el argentino tienen al menos en estas próximas semanas ganado el cartel de titulares indiscutibles.
Con Toni Martínez y Boyé como dupla indiscutible y un bloque cada vez más definido, el técnico argentino apuesta por la estabilidad en el núcleo duro del Glorioso
Otra cosa es quiénes pueden ser los hombres de refresco que vaya utilizando el preparador de Buenos Aires. Poco amigo de hacer rotaciones en la formación titular –trece o catorce futbolistas son los que forma la columna vertebral– el resto de integrantes del plantel pugnarán por el puñado de minutos que puedan disponer en la segundas partes, y eso contando con los encuentros no vayan a favor de corriente.
Ahora de nuevo con un partido por semana hay margen para recuperar a los que más minutos tengan y si no decae el nivel de los titulares, difícilmente volverá a ver un lavado de cara en el once titular respecto al que ya durante estas semanas se ha ido aprendiendo de memoría el aficionado albiazul. Ellos forman el núcleo duro del Glorioso