Ni al Fenerbahce ni al Hapoel Tel Aviv. Nigel Hayes-Davis jugará finalmente en el Panathinaikos. Ha sido el propio Dimitris Giannakopoulos, el díscolo presidente del club ateniense, quien lo ha anunciado en plena noche a través de un post en su cuenta de Instagram donde, por cierto, se le ve fumando.

El alero estadounidense, que la pasada temporada promedió 16,7 puntos, 5,3 rebotes y 1,7 asistencias en el Fenerbahce, con quien se proclamó campeón de la Euroliga siendo el MVP, era desde hace días el jugador en boca de todo el mundo tras ser cortado por la NBA.

Finalmente ha estampado su firma con el Panathinaikos por lo que queda de temporada y otras dos más, hasta verano de 2028. Hayes-Davis se convertirá en Atenas en uno de los tres jugadores mejor pagados del Viejo Continente tras Vasilije Micic y Kendrick Nunn.

Sus honorarios se aproximarán a los 10 millones de dólares y con su marcha a tierras griegas pondrá cada vez más difíciles las cosas al exbaskonista Nikos Rogkavopoulos a la hora de disponer de minutos.

Sin protagonismo en USA

Tras conseguir el título de la Euroliga en Estambul, el exbarcelonista emigró a la NBA dispuesto a hacerse un hueco en la rotación de los Phoenix Suns. Sin embargo, en el conjunto de Arizona apenas promedió 7,2 minutos de media en 27 partidos. El pasado jueves, día del cierre de mercado en la mejor liga del mundo, fue traspasado a los Milwaukee Bucks y un día más tarde fue cortado por estos últimos.

Con este fichaje, el Panathinaikos pasa a convertirse posiblemente en el principal candidato a levantar la Euroliga durante esta temporada.