El pasado 20 de junio, un voraz incendio arrasó las instalaciones de la bicentenaria Lascaray LEA en Portal de Arriaga. El fuego arrasó la empresa, que desde octubre retomó la producción en una nave provisional en Gamarra.

Las instalaciones de Lascaray LEA en Portal de Arriaga quedaron absolutamente arrasadas en el incendio de junio. Jorge Muñoz

Este pasado lunes, comenzaron los primeros trabajos para la limpieza y desescombro de la parcela de Arriaga, que se están ejecutando por encargo de la propia Lascaray LEA. En principio, está previsto que estas tareas se prolonguen hasta finales del mes de mayo o principios de junio.

Permuta de terrenos para la nueva planta

El Consejo de Administración de la sociedad municipal Gilsa aprobó en diciembre la operación para la permuta de terrenos que permitirá a Lascaray LEA levantar su nueva planta en Jundiz

De este modo, Gilsa decidió la adjudicación de tres parcelas a LEA en el sector 21 de Jundiz, con una superficie de casi 45.000 metros cuadrados y valorados en algo más de 6 millones de euros (IVA incluido), así como el abono de 5,7 millones adicionales (IVA incluido) a cambio del 46,8% de la propiedad de los terrenos de Arriaga donde se levantaba la antigua factoría hasta el incendio.

La nueva planta será mucho más eficiente, amplia y segura. Vamos a ir muy por encima de la ley en protección contra incendios”, explicaba a finales de diciembre en una entrevista con este periódico Félix Lascaray, CEO de la compañía, reconociendo que “lo bonito sería inaugurar la planta el 20 de junio de 2027”, coincidiendo con el segundo aniversario del incendio.

El renacimiento

El fuego destruyó por completo las instalaciones. Félix Lascaray lo rememoraba en la entrevista: “Recuerdo que el lunes –tres días después del incendio– me dejaron entrar por primera vez a las instalaciones, entrar bien con los peritos y demás. Recuerdo una sensación de tristeza terrible y de mucha ansiedad, pero yo en mi cabeza iba viendo cada punto y iba pensando, bueno, esto en esta fecha, esto en esta otra”. 

Apenas un mes después, el personal de administración ya comenzaba a trabajar en una nave provisional en Gamarra donde a principios de octubre la compañía retomó la producción de la división de cosmética.