El Deportivo Alavés comenzó la segunda vuelta de LALIGA igual que acabó la primera: dando la cara en un escenario muy exigente, pero volviéndose de vacío a Vitoria-Gasteiz. Los babazorros en descenso tras la derrota se vieron superados en el Metropolitano por el talento del Atlético, que se quedó con los tres puntos gracias al solitario gol de Sorloth. Tocará confiar en Mendizorroza para salir de la zona roja.
No hubo sorpresas en el once inicial que presentó Eduardo Coudet para el duelo contra los colchoneros. Quienes habían descansado en La Copa tras ser de la partida en La Cerámica recuperaron su sitio, dejando un equipo titular formado por Sivera; Jonny, Tenaglia, Pacheco, Parada; Blanco, Pablo Ibáñez, Guridi; Carlos Vicente, Aleñá y Toni Martínez. Es decir, el argentino repitió el dibujo 4-1-4-1.
El Alavés saltó al césped del Metropolitano dispuesto a hacerse con el balón y llevar así la batuta del juego. Y lo logró en algunos momentos, pero no todo lo que le hubiera gustado. Ahí influyó el talento del Atlético en la medular. A los babazorros, aun no sufriendo demasiado en defensa, sí que les costó recuperar la posesión cada vez que los locales se pusieron a tocar en tres cuartos de campo.
Las mejores opciones del Glorioso para intimidar a los colchoneros llegaron siempre que Ibáñez apareció en posiciones adelantadas. Con Guridi bien vigilado, el navarro fue el enlace entre la sala de máquinas y la delantera, pero ninguna de sus acciones acabó en éxito. Se echó en falta mayor desequilibrio de las bandas, aunque poco pudieron hacer Vicente y Aleñá, derribados cada vez que recibieron el balón.
El avance de los minutos benefició al Atlético. Se llegó al descanso con el resultado gafas en el electrónico del Metropolitano, pero los colchoneros tomaron el túnel con la lógica sensación de que acabarían encontrando premio. Algo que impidió Parada al borde del intermedio, sacando con el pecho el gol de Almada. El Alavés debía preocuparse por el merodeo constante de su área.
SOPETÓN TRAS EL DESCANSO
Esto último no cambió tras el paso por los vestuarios. Los babazorros se vieron obligados a achicar aguas desde que el colegiado señaló la reanudación y, al poco tiempo, los locales se pusieron por delante en el partido. Fue en un testarazo inmejorable de Sorloth que, antes de colarse en la red, golpeó en el poste. Remató demasiado solo, eso sí. Faltó incomodarle.
Ya por detrás en el marcador, al Alavés no le quedó otra que dar un paso al frente. Para ello, el Chacho dio entrada a Guevara, Denis Suárez y Lucas Boyé. Unos cambios con el claro propósito de poblar la medular y tratar de tomar la batuta del juego, lo cual no dio frutos en un principio. El dominio siguió siendo del Atlético, que tuvo en las botas de Almada el 2-0. Paró Sivera.
Y cerca de acabar en gol también estuvo el disparo lejano de Baena. Este tocó en el poste. Visto que todavía le faltaba punch a su equipo, Coudet quitó a Aleñá para meter a Abde y, ya en la recta final, a Blanco para hacer sitio a Mañas. Se mostró más protagonista el Glorioso en el epílogo, la cuestión era si eso sería suficiente para intimidar a los del Cholo y no morir al contragolpe.
Pues bien, el Alavés no encajó el gol de la sentencia y apretó por el empate, pero no fue capaz de conseguirlo. Aunque merodeó el área colchonera, lo más cerca que estuvo de exigir a Oblak fue un córner en el que Pacheco cabeceó alto y otro en el que Boyé tampoco pudo encontrar portería. Esta segunda fue clara, suficiente para castigar la incapacidad de los locales para cerrar el encuentro (1-0).