En 2026 se cumplen veinte años del inicio de las primeras obras del tranvía de Vitoria-Gasteiz. Dos décadas después, el sistema tranviario se ha consolidado como uno de los pilares de la movilidad urbana de la capital alavesa y como un referente estatal en planificación sostenible, adaptado al crecimiento de la ciudad y a la conexión eficiente de sus principales áreas residenciales, educativas y de servicios.
Sin embargo, el camino hasta la puesta en marcha del tranvía no fue sencillo. Antes de que comenzaran las obras, el proyecto atravesó cerca de trece años de estudios, alternativas y desacuerdos políticos que retrasaron su ejecución. No fue hasta mediados de la década de los 2000 cuando se desbloqueó definitivamente su desarrollo. Tras algo más de dos años de trabajos, el tranvía de Vitoria-Gasteiz entró en servicio el 23 de diciembre de 2008 con la inauguración de la línea Ibaiondo–Angulema, una vez superadas las principales desavenencias institucionales.
Las obras se desarrollaron con un ritmo ágil, tratando de minimizar las molestias inherentes a una actuación de esta envergadura en el entorno urbano. Aquella primera línea, entre las paradas de Angulema e Ibaiondo, incluía además las cocheras, los talleres y el puesto de mando del sistema.
El 10 de julio de 2009, se inauguró la segunda línea, que compartía un tronco común con la anterior entre Angulema y Honduras
Apenas unos meses después, el 10 de julio de 2009, se inauguró la segunda línea, que compartía un tronco común con la anterior entre Angulema y Honduras, para continuar hasta Kañabenta. La red se amplió de nuevo el 7 de septiembre de 2012, cuando el servicio llegó hasta el corazón del barrio de Abetxuko.
Desde entonces, el tranvía se ha convertido en un elemento clave en la transformación de los hábitos de movilidad de los gasteiztarras. Su implantación, junto con la reorganización de la red de autobuses urbanos, ha impulsado de manera decisiva el uso del transporte público. En apenas una década, la demanda de los modos de transporte más eficientes y sostenibles prácticamente se ha duplicado, un factor determinante para que Vitoria-Gasteiz fuera reconocida como Capital Verde Europea en 2012.
El crecimiento del tranvía no se detuvo ahí. En febrero de 2020 entraron en funcionamiento tres nuevas paradas tras la ampliación hacia el campus universitario. El nuevo ramal, con una longitud de 1,4 kilómetros, conecta Angulema con la universidad e incorpora las estaciones de Florida, Hegoalde y Unibertsitatea.
Desde el 15 de febrero de ese año, la ampliación sur permitió acercar el tranvía a uno de los principales polos educativos de la ciudad y dejó prevista, desde su diseño, la posibilidad de futuras extensiones hacia Salburua. De hecho, la actuación incluyó una denominada “vía mango” de maniobras orientada a esa futura prolongación.
El trazado parte de la parada de Angulema, continúa por la calle Florida mediante un leve giro a la izquierda y, posteriormente, gira a la derecha para cruzar la trinchera ferroviaria de Adif a través del puente de las Trianas. Desde allí, discurre por Castro Urdiales y Nieves Cano hasta finalizar en Martínez de Aragón.
En crecimiento
La ampliación hacia Salburua comenzó en julio de 2020, en plena pandemia, con un plazo de ejecución de 30 meses que incluía obra civil e instalaciones. El primer hormigonado de vía se realizó en mayo de 2021, en la rotonda que une el paseo de la Ilíada con la calle Astrónomos. Los trabajos se desarrollaron conforme a los plazos previstos y sin incidencias reseñables. En enero de 2023 comenzaron las pruebas del material móvil y, en abril de ese mismo año, la nueva ampliación entró en servicio.
Antes de que comenzaran las obras, el proyecto atravesó una década de estudios, alternativas y desacuerdos políticos
Este tramo, de 2,5 kilómetros de longitud, incorporó cinco paradas: Santa Luzia, Ilíada, Nikosia, La Unión y Salburua. La inversión total ascendió a 25 millones de euros, financiados en un 65 % por el Gobierno Vasco y en un 35 % a partes iguales por el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz y la Diputación Foral de Álava. La ampliación permite que 13.700 residentes de la zona cuenten con una parada de tranvía a menos de cinco minutos de sus viviendas y que otros 18.300 habitantes la tengan a menos de diez. Actualmente, el área de influencia suma unos 27.700 residentes, con una previsión de crecimiento hasta los 37.000 en el futuro.
Hoy, el tranvía de Vitoria-Gasteiz se ha consolidado como una infraestructura clave de movilidad sostenible en la ciudad. A la espera de los datos definitivos de 2025, el sistema cerró 2024 con un nuevo récord de viajeros: 10,9 millones de usos, cerca de dos millones más que en 2023, que ya había sido un año histórico gracias a la puesta en marcha de la línea a Salburua. En términos diarios, el tranvía registra más de 29.000 usos, una cifra que evidencia su integración plena en la vida cotidiana de la ciudad.