Los Mossos d'Esquadra han detenido a dos personas, una por desórdenes públicos y otra por atentado a la autoridad, en los incidentes que se han registrado en la Via Laitena de Barcelona, frente al edificio de Jefatura de la Policía Nacional, tras la manifestación independentista de la Diada.

Según han informado fuentes policiales, hacia las 21.20 horas al menos dos personas constaban como detenidas por los incidentes, en los que grupos de independentistas han arrojado varios objetos, pintura, botes de humo, vallas y han vaciado un extintor contra los Mossos que custodiaban el edificio de Jefatura.

En un primer momento, los Mossos han logrado dispersar a los concentrados frente a Jefatura, poco después de las 20.00 horas, al enviar como refuerzo a una docena de furgonetas antidisturbios que han establecido un doble cordón para blindar el edificio de la Policía Nacional.

Los independentistas se han ido replegando hacia plaza Urquinaona, por lo que, más de media hora después, los Mossos han empezado a retirar su refuerzo policial ante la Jefatura de Policía.

Ha sido entonces, hacia las 20.40 horas, cuando decenas de personas se han vuelto a concentrar ante Jefatura, donde han arrojado de nuevo algunos objetos y han activado varios botes de humo.

Los Mossos, que en este dispositivo de la Diada cuentan con el apoyo de un dron, han enviado de nuevo furgonetas antidisturbios hacia Jefatura, si bien en esta ocasión, en vez de blindarse ante el edificio, los agentes han bajado de los vehículos y han ido corriendo hacia los concentrados, que han vuelto a replegarse hacia plaza de Urquinaona, algunos cruzando a su paso algunas vallas de seguridad en la calle.

Cuando los Mossos iban a la carrera, han atrapado a un joven al que han llevado hacia las furgonetas antidisturbios, sin que se conozcan más detalles sobre la segunda detención.

El Sistema de Emergencias Médicas (SEM) ha atendido a una persona que, según los testigos, ha tropezado y caído al suelo.

Los Mossos han establecido entonces varios cordones en Via Laietana, donde la situación se ha empezado a calmar pasadas las diez de la noche.