Las navidades se encuentran ya a la vuelta de la esquina, y con ellas suelen llegar las fiestas y el aumento de patrullas y controles en las carreteras vascas que refuerzan su labor para hacer frente al aumento de consumo de alcohol y otras sustancias en estas fechas.
Sin embargo, en esta campaña de navidades la realidad podría ser diferente. Los controles habituales en las principales vías de circulación podrían no ser la estampa navideña este año si la situación no se revierte a tiempo.
Y es que, fuentes de la unidad de tráfico de la Ertzaintza han confirmado a NTM que el cuerpo podría haberse quedado sin tests a las puertas de las principales festividades del año. ¿La razón? Buena parte de ellos podrían estar estropeados, caducados o a falta de ser revisados.
Desde el departamento de Seguridad del Gobierno vasco han señalado que no ha habido problemas para la realización de las pruebas de alcohol pertinentes pese a que reconocen que a mediados de noviembre "en un momento puntual, en la unidad de tráfico de Bizkaia, coincidió más cantidad de la habitual de etilómetros en revisiones y reparaciones". Insisten en que la Ertzaintza "no ha dejado ni dejará de hacer pruebas de alcohol y drogas en ningún momento".
Dos tipos de test
Los agentes de la policía autónoma emplean dos tipos de test para realizar los controles de alcoholemia: los orientativos y los de precisión. Todos tienen que pasar su correspondiente control. Sin embargo, los de precisión necesitan adjuntar un certificado que garantice su perfecto estado para realizar las denuncias y además necesitan estar conectados.
Con los orientativos, aunque también requieren su correspondiente certificado, no se denuncia, son aparatos de muestreo. Ahora, sin embargo, muchos de los orientativos no cuentan con ese certificado, según fuentes de la Ertzaintza. Es por eso que en caso de tener que hacer un atestado, por ejemplo, deben acudir a una unidad complementaria para hacer el test.