Carlos Vicente lleva una semana en Birmingham y ya ha tenido tiempo de palpar lo que es el fútbol inglés y la empatía que hacia su persona ha tenido su primera actuación con su nuevo club. En apenas media hora el sábado demostró que no le ha hecho falta período de adaptación alguno y repartió su primera asistencia a las órdenes de Chris Davies. El maño atiende la llamada de DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA desde la habitación del hotel donde se aloja en estas primeras jornadas, a la espera de dar con su nuevo hogar a lo largo de esta semana.
¿Cómo van estos primeros días por Inglaterra?
–Muy bien. Me han tratado fenomenal a todos los niveles. Es como estar en otro equipo, adaptándose al día a día, pero a gusto.
Firmó el martes y el sábado estaba debutando. ¿Lo esperaba?
–Realmente sí. Venía de estar compitiendo y no es lo mismo que en verano. Hablé con el entrenador antes y no hubo ningún problema, la verdad.
“Realmente sí me esperaba debutar el sábado; el hecho de llegar compitiendo no es lo mismo que cuando firmas en verano”
Media hora y una asistencia. Mejor estreno imposible.
–Sí, sí. Desde el banquillo veía que podía ser mi momento, por cómo iba desarrollándose el choque y por la situación del rival. Desde que salí lo tuve claro. Fue un gol de equipo, muy bonito y estoy encantado de que haya llegado mi primera asistencia porque los número no dejan de ser lo más importante.
Jugaban en Oxford, pero ¿tanta mística tienen los campo ingleses?
–Es uno de los campos más pequeños de la categoría, pero realmente la tiene. Es una locura cómo viven el fútbol y me quedé alucinado aún habiendo poco más de 10.000 personas. Había muchos seguidores nuestros y tengo verdaderas ganas de que llegue el partido de este sábado en nuestro estadio porque tiene una capacidad superior a las 30.000 personas.
En Birmingham encima conviven con el Aston Villa.
–Hay bastante rivalidad, aunque hasta que no ascendemos no podremos vivir un derbi. También es como un reto. En la ciudad, por lo que estoy viendo estos días, hay mucho gusto por el fútbol.
¿Se va amoldando a la urbe?
–Poco a poco sí. El centro está muy bien. Es una ciudad típica inglesa, con edificios muy grandes y el extrarradio gigante y con mucho tráfico. De lo poco que he visto hasta ahora está guay.
“Sabía el día anterior al partido del Betis que me marchaba, pero fue un extra de motivación para irme bien, que era lo que quería”
¿Cómo fueron las negociaciones para que ahora se concretara su traspaso?
–Primero tiene que darse el momento dentro del mercado. Lo relevante es que me dejen irme o no. En verano el Birmingham vino a final del período de fichajes y el Alavés no se lo podía permitir. También la oferta que han hecho y mi situación contractual han hecho que ahora sí que pudiera darse el traspaso.
¿Cuándo supo realmente que se iba del Alavés?
–Un día o dos antes del partido del Betis ya sabía que podía concretarse. Tuve que tomar la decisión de dónde irme.
Vamos, que saltó a Mendizorroza ese domingo sabiendo que era su última aparición como albiazul.
–Sí, al 99% si no pasaba nada raro, así fue, aunque fue un extra de motivación.
Por eso se lo preguntaba.
–Quería irme bien, con el mejor servicio posible, que definiera un poco lo que ha sido mi etapa en Vitoria. Mi único pensamiento en ese momento era ganar, no que me iba.
Y cuando le sustituye Eduardo Coudet, ¿qué va pensando camino del banquillo?
–Fue muy bonito y especial. Soy muy nostálgico y te paras a disfrutar en ese momento y a fijarte en detalles. Se me ha quedado ese recuerdo y encima acabando el partido como terminó.
¿Había tocado techo en el Alavés?
–Según a quien le preguntes tendrá una respuesta u otra. Yo siempre soy ambicioso y pienso que se puede aspirar a más, aunque es verdad que tenía ganas de otro retro. No ha sido cuestión de que haya tocado techo o no, en absoluto. Tanto el club como yo teníamos nuevas ambiciones, pero por otra parte sentía que necesitaba un cambio.
En ese sentido, ¿no ser titular indiscutible durante algunas fases de la temporada le hizo pensar las cosas de otra manera?
–No es algo que me haya preocupado demasiado eso, porque además lo hablé con Coudet. Los futbolistas no siempre pasamos por los mismos momentos y pasar por diferentes circunstancias te hace jugar más o menos. No creo que haya sido algo fundamental ese hecho, porque no he pensado en ello. Está claro que los días que no juegas te replanteas cosas, pero a la hora de tomar la decisión final no fue algo que tuviera un valor importante.
¿Llegó a valorar otras opciones?
–Sí, por ejemplo la del Ajax. No deja de ser un club histórico que juega Champions, aunque ahora no esté en su mejor momento. Eran los dos clubes entre los que dudaba y al final se dio lo del Birmingham y creo que ha sido la decisión adecuada.
Hace dos años le ficha el Alavés y ya no está en Vitoria. ¿Pensaba que iban a cambiar tanto las cosas en ese margen?
–No creo, la verdad, aunque ha habido un punto en mi carrera que ya no me sorprende nada. Pasé de estar en el Calahorra al Racing de Ferrol y ascender ese mismo año y medio año después estar en Primera. Siempre tienes la ambición absoluta de lograr todo, pero piensas en qué será lo siguiente. Por cómo ha sido mi trayectoria, es difícil saber cuál será mi siguiente paso.
“A nadie le sorprenderá que la manera de jugar en Inglaterra se amolde a mis características, porque es mas físico y menos táctico”
Quién sabe ahora dónde puede estar dentro de dos cursos.
–Sinceramente ascendido con el Birmingham a la Premier. Ahora es en lo que estoy centrado. Es uno de los retos más bonitos que he tenido en mi carrera y ojalá sea así porque significará que el salto ha sido absoluto y la decisión una de las mejores que he tomado en mi carrera.
¿Se identifica su forma de jugar con el fútbol inglés?
–Sin duda, totalmente. A nadie le sorprenderá que esa forma de jugar se amolde a mis caracaterísticas, porque es más físico y menos táctico. He demostrado que puedo asentarme en cualquier tipo de estilo, pero mis características en un juego como el británico tal vez se puedan aprovechar aún más.
¿Hay muchas diferencias entre la estructura del Alavés y la de Birmingham?
–Sí, se nota. Habrá pocos sitios en España que tienen las instalaciones que hay aquí. Es una locura a todos los niveles.