El Kutxabank Araski no atraviesa su mejor momento. La mala dinámica de resultados y la reciente victoria del Estudiantes ante el IDK han empujado a las vitorianas a los puestos de descenso en solitario. Pese a ello, el calendario ofrece ahora una oportunidad clave para revertir la situación y empezar a mirar hacia arriba.

Los últimos once partidos han marcado un punto de inflexión negativo en la temporada. En ese tramo, el conjunto gasteiztarra solo ha logrado una victoria, precisamente frente al IDK en San Sebastián. Esta racha tan adversa ha conducido al Araski a ocupar posiciones rojas de la clasificación, únicamente por delante del Gran Canaria.

Hasta entonces, el curso presentaba un escenario muy distinto. El equipo llegó a sumar cuatro victorias en los primeros ocho encuentros, dejando sensaciones prometedoras. Sin embargo, desde el 3 de diciembre —con la única excepción del triunfo en Guipúzcoa—, las jugadoras dirigidas por Madelén Urieta no han conseguido cambiar la dinámica que han atravesado durante todo el mes de diciembre y enero.

Los próximos compromisos aparecen ahora subrayados en rojo en el calendario. De sus cinco siguientes rivales, el Araski ya logró vencer a cuatro en la primera vuelta: Perfumerías Avenida, Gernika, Joventut y Leganés. Ante estos equipos llegaron cuatro de las cinco victorias que figuran en su casillero esta temporada, tres de ellas lejos del polideportivo de Mendizorrotza.

El Gran Canaria, verdugo en la ida

Antes de ese tramo decisivo, el primer reto será ante el Gran Canaria, colista de la clasificación y que ya ha vivido varios cambios de técnico. Un duelo que, pese a su aparente condición favorable, esconde un precedente preocupante: las canarias ya se impusieron en Vitoria en el encuentro que dio inicio a la racha negativa del Kutxabank Araski.

Estos próximos rivales marcarán el devenir del resto de la temporada. Las vitorianas deberán aprovechar estos duelos directos y repetir las victorias que ya consiguieron en la primera vuelta para poder salir de esta situación crítica. Para ello, no cabe duda de que deberán mejorar el juego ofensivo y también ser más consistentes en la parcela defensiva.