Muchas personas tienen la idea de Álava como territorio donde las llanuras, los montes, ríos y bosques predominan toda su geografía. Sin embargo, hay muchos más atractivos para los amantes de la naturaleza y la geología. Uno de ellos es el Valle Salado de Añana, que desde tiempos remotos ha sido conocido por producir sal. 

Así lo destacaba la revista ‘Viajar’ en un artículo publicado en su página web, donde habla del encanto que tiene este enclave que, durante siglos y siglos, ha sido moldeado por la influencia humana.

Un valle muy salado

A poco más de media hora desde Vitoria, el Valle Salado de Añana es una salina dividida en miles de plataformas construidas en madera y piedra, que aprovechan el agua salada de cuatro manantiales naturales que brotan en el entorno.

Cabe mencionar que es una explotación de la que se tiene registro desde hace muchos años, considerada la salina en activo más antigua del mundo. Tanto es así, que en 2017 llegó a ser incluida en la lista de Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Espectacular imagen de Salinas de Añana. Begoña C.O.

Estructura de la salina 

En todo este complejo del norte de Álava, hay alrededor de 5.000 eras, más de 800 pozos y unos 250 almacenes de sal. No obstante, la arquitectura del valle se debe al trabajo de generaciones de salineros que erigieron su estructura con sus propias manos.

Como resultado, tenemos un lugar que, con el paso del tiempo, ha logrado aprovechar al máximo su rendimiento sin afectar al medio ambiente, todo ello apostando una gestión sostenible de los recursos y con materiales locales.

Una experiencia para todos los públicos

A día de hoy, el Valle Salado de Añana es un centro de interés turístico a través de una visita guiada por tan solo 9 euros. En esta experiencia, se puede descubrir su historia, el proceso tradicional de producción y participar en una cata de sal.

Normalmente, desde abril a octubre, este sitio también cuenta con un spa salino al aire libre donde beneficiarse de las propiedades terapéuticas de sus aguas. Por lo tanto, es un destino ideal para quienes sufren problemas dermatológicos o físicos. 

El Valle Salado de Añana Facebook

Plan alternativo 

Otra propuesta es la ruta de los manantiales. Por 11,50 euros, está la oportunidad de adentrarse en el manantial de Santa Engracia, considerado el corazón del sistema. Desde allí, el visitante puede descubrir un entramado de canales de madera que reparten el agua por todo el valle. 

Asimismo, y pensando en planes para familias, hay un taller salinero a modo de actividad didáctica, donde niños y adultos aprenden cómo se produce la sal. Las entradas cuestan 9 euros para adultos y 5 euros para menores de 12 años.

Más sobre la revista ‘Viajar’

La revista ‘Viajar’ es uno de los medios de comunicación de referencia sobre viajes y turismo. Creada en el año 1978, publica reportajes especializados, guías prácticas y destinos interesantes, tanto del Estado como a nivel mundial. 

Por otro lado, también analiza la cultura, tradiciones, gastronomía, sitios de interés, lugares naturales y curiosidades de ciertos destinos. Por esa razón, es una buena oportunidad para conocer bien el mundo que nos rodea.