Si hay un elemento en la cocina que necesita limpieza constante, ese es la campana extractora. Absorbe humos, grasa y vapor mientras se cocina, concentrando grandes capas de suciedad en algunas de sus partes, prácticamente imposibles de eliminar. 

No obstante, hay trucos con los que poner fin a este problema y sin realizar mucho esfuerzo, gracias a técnicas especializadas que ayudan a ablandar el montón de restos que estorban en la campana. 

El truco casero que arrasa en redes

Hay un método que se ha vuelto viral en redes sociales, compartido por Paula Seiton (@paula.unsitioparacadacosa), con el que limpiar la campana extractora de forma sencilla, basándose en ingredientes habituales que hay en cualquier cocina

Y no solo los filtros: poner especial atención al interior de la campana. Una zona de este elemento que muchas veces se pasa por alto a la hora de limpiarla correctamente.

Sencillo para acabar con la grasa

Según Paula Seiton, mucha gente tiende a quitar la suciedad de los filtros mecánicos, pero no tanto la parte interna de la campana. Es ahí precisamente donde se junta mucha grasa que puede generar malos olores y estropear el electrodoméstico.

El primer paso es calentar en un cazo agua, algo de bicarbonato y echar unos chorros de limón. Cuando empiece a hervir, hay que dejarla al fuego durante unos diez minutos, y aprovechar que el vapor ablanda la grasa del interior de la campana. 

Una cocina equipada con campana extractora. Freepik

Pequeños retoques

Más tarde, hay que pasar un trapo húmedo y caliente por la superficie del interior de la campana extractora para quitar esa suciedad. Como buena parte de la grasa ya no estará tan dura, solo hay que deslizarla lentamente y quitarla. 

Finalmente, nada como pasar un paño de microfibra algo humedecido con vinagre por el exterior de acero inoxidable. Con este pequeño detalle, devolveremos el brillo al metal y lucirá radiante como el primer día. 

Campana extractora fija en una cocina. Freepik

Por qué es importante limpiar la campana extractora

Limpiar la campana extractora es fundamental para toda cocina. Con el uso diario, la grasa y las partículas se acumulan en los filtros, las rejillas y el interior del aparato. Por lo tanto, hace que el sistema no pueda absorber bien los vapores y los humos, teniendo que trabajar más y, por ende, gastando más energía. 

Si nos fijamos en la seguridad, la grasa acumulada es un riesgo claro de incendio, sobre todo si se cocina a temperaturas altas. Por no hablar de residuos y olores persistentes que favorecen la proliferación de suciedad difícil de eliminar. Y añadir que una campaña limpia evitar que las partículas se concentren en muebles. 

El mantenimiento habitual también permite detectar averías o fallos en el sistema de extracción. Por eso, seguir una rutina de limpieza regular, utilizar productos adecuados y revisar los filtros, alarga la vida útil del electrodoméstico y asegura un rendimiento óptimo.